𝒟ℯ𝓈ℯ𝓃𝒸𝒶𝓃𝓉ℴ𝓈 𝒹ℯ 𝓈𝒾𝓇ℯ𝓃𝒶 𝓆𝓊ℯ 𝓃ℴ 𝓈𝒶𝒷ℯ 𝒶𝒻𝒾𝓃𝒶𝓇, 𝓃ℴ 𝓈ℯ𝓇ℯ𝓂ℴ𝓈 𝒹ℴ𝓈 𝓁ℴ𝒸ℴ𝓈 𝓂𝒾𝓇𝒶𝓃𝒹ℴ 𝒶𝓁 𝓂𝒶𝓇.
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𝒟ℯ𝓈ℯ𝓃𝒸𝒶𝓃𝓉ℴ𝓈 𝒹ℯ 𝓈𝒾𝓇ℯ𝓃𝒶 𝓆𝓊ℯ 𝓃ℴ 𝓈𝒶𝒷ℯ 𝒶𝒻𝒾𝓃𝒶𝓇, 𝓃ℴ 𝓈ℯ𝓇ℯ𝓂ℴ𝓈 𝒹ℴ𝓈 𝓁ℴ𝒸ℴ𝓈 𝓂𝒾𝓇𝒶𝓃𝒹ℴ 𝒶𝓁 𝓂𝒶𝓇.
«Y que nuestros finales, sean tristes o felices, estén en el Inicio.»
— Nombre(s): Idona Frigga. Sin embargo, no permite que nadie pronuncie su segundo nombre ya que éste pertenece a una de las diosas mayores y esposa de Odín.
— Apellido(s): Nielsen, omite el apellido de su madre por el dolor que el recuerdo de ésta le produce. Nadie, salvo su padre, ha logrado saberlo jamás.
— Nacionalidad: Noruega.
— Raza: Asradi.
— Fecha de nacimiento: 5 de enero de 1994
— Estudios y/o profesión: Estudiante de arte en la Universidad y niñera.
— Apodos: Donny, Idon, Asradi, Ariel...
— Datos a tener en cuenta:
Hija de padres arraigados a la mitología y paganismo nórdico. Creyentes y dados a los dioses de sobremanera. Pese a esto, Idona nunca ha visto a las deidades como reales y es totalmente adversa al paganismo, creyendo únicamente en lo que, para ella, es real, es decir, lo visible ante los ojos del hombre.
Su madre, asradi por naturaleza, se enamoró de un humano en una noche de Luna llena y gracias a un brujo logró vivir ante la luz del sol una vida humana. Su hija, Idona Frigga, ha heredado su raza siendo ella también una criatura marina. Sin embargo, y al contrario de las asradi habituales, su aspecto físico varía en el color del pelo. Además del hecho de que, la luz del sol, tan solo le produce quemaduras de último grado. A ojos humanos, Idona padece lupus y esa es la explicación de su poco aguante con el sol.
Su mal carácter varía según las fases lunares, aumentando desde la Luna nueva hasta la llena.
Se independizó a los 19 años aunque su padre continúa pagando sus facturas.
Adora viajar y habla dos idiomas, aparte del propio (noruego): inglés y ruso.
Debido a su condición, debe pasar largos periodos de tiempo allá donde el mar está más helado pues, cuando pasa tiempo sin él, su vitalidad se ve reducida hasta, en ocasiones, el borde de la muerte.
Nunca ha tenido demasiados amigos. En el colegio era apodada “Ensom” (la solitaria) y en el instituto logró dar con una amiga que, poco después, falleció. A día de hoy se cree que fue ella la culpable de su muerte.
Asradi: Las reinas del hielo.
«Cuentan las más antiguas leyendas que, en lo más profundo de los mares nórdicos, allá, en las heladas aguas del Mar del Norte, habitan unas criaturas femeninas denominadas Asradi, cuyo aspecto, compuesto por cola de pez y torso humano, derrocha una enorme e inusual belleza, acompañada de una fragilidad incandescente: Sirenas con características físicas poco caprichosas, reflejando en su fachada la frialdad de sus aguas: piel nieve, increíblemente brillante y cabellos, rígidos y delgados, con un parentesco excesivo al más selecto cristal, repitiendo con sus colores el azul intenso de los iceberg.
Mantienen esporádicas apariciones en la superficie, evitando la mayoría de veces, en aquellas escasas noches en las que salen a la luz de la Luna, el contacto humano. Efectivamente, es en las noches de Luna llena cuando las Asradi se bañan bajo su luz para que su existencia sea duradera. Se dice que, el sol, no provoca más que la muerte de las sirenas nórdicas y es por ello por lo que viven a tan excesivas profundidades.
Son parientes de la diosa Hela, la reina del infierno de hielo.
Se advierto que, las Asradi, al sentir la mirada de un hombre sobre la suya, se disuelven en la materia que las compone: agua, dejando al marinero indiscreto con la sensación de haber entrevisto algo flotando entre los islotes, pero nunca con la certeza de ello.
Su ciclo de vida está relacionado con el ciclo lunar: su luz las nutre y ampara durante los siglos que llegan a vivir.»