23 meses con las pequeñas flores en mi vida
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23 meses con las pequeñas flores en mi vida
Un día en la piscina
Las Esperanza, La Luna y sus Flores
Los primeros pasos de una flor, guiados por una estrella...
Siento como llega la primavera a mi vida a pesar de que estamos en verano, cuando tengo a mis pequeñas primaveras entre mis brazos, con los que las rodeo llevándolas contra mí y llenando sus cabezas de besos. Siento lástima por lo que les ha pasado siendo tan pequeñitas. Han tenido la mala suerte de conocer lo que es extrañar a alguien demasiado temprano. Me pregunto qué sentirán, que pensarán del porqué ya no escuchan su voz, ni sus canciones, del porqué ya no sienten sus abrazos ni sus besos, del porqué ya no está... Seguro que ni siquiera saben porqué le echan de menos.
El sonido de su voz me hace sonreír, escucharlas siempre es como un bálsamo para mi corazón, porque ellas son lo más bonito que tengo y, si puedo escucharlas felices, entonces yo puedo serlo. Ahora lo están, la mayor parte del tiempo consiguen estarlo porque su inocencia es su mejor ayuda. Aún preguntan por él de vez en cuando, sobre todo por las noches, pero lloran menos al hacerlo y yo no sé si es porque le están olvidando o porque les va dejando de doler por el amor que les han dado todos.
“Lo bonito que es tener además de a alguien como tú, a alguien como ellas, que son como eras tú, que un día serán como eras tú a los quince años, que serán como eres tú ahora, que serán como tú serás cuando llegues a los cuarenta... Que serán la mejor versión de ti, para siempre.”
-Hugo Weasley
“Pero yo no puedo evitar volver a romperme en lágrimas, pero esta vez no me rompo por mí, por mi dolor, por la pena que me oprime el pecho. Me rompo por ellas, por esas dos niñas que no tienen idea de lo que está pasando aquí, en la casa donde han crecido. Me rompo por ellas que van a preguntarme por él, que van a buscarle por todos lados, que van a llamarle con sus dulces voces, por ellas que van a echarle de menos sin saber por qué tienen que hacerlo. Me rompo por ellas porque no sé qué voy a decirles cuando me pregunten por él, porque ni siquiera puedo darles la seguridad de que va a volver un día pues ni yo misma lo sé, porque yo misma estoy en una incertidumbre que engrandece mi tristeza. Me rompo porque no sé cómo es que voy a hacer para que no sientan un hueco en su bonito corazón, porque no sé si voy a ser capaz de mantener su alegría sola para que no tengan que llorar las lágrimas que derramo yo ahora”
“Ha pasado tiempo desde que llegaron al mundo, en poco menos de tres meses van a cumplir dos años ya, los dos años más felices de mi vida y yo aún tengo días en los que me cuesta creer que sean mías, que dos seres tan perfectos, tan bonitos, me eligieran a mí para darles todo el amor que no sabía que tenía guardado. No puedo evitar sonreír al verlas, han crecido bastante, tanto que muy pronto vamos a tener que cambiar la cuna por camas, pero para mí siguen siendo esas pequeñas bebés que apenas y hacían cuatro kilos en mis brazos.”