Ausencia
Tiempo atrás leí, que la ausencia no se presenta a tu puerta en el aniversario de muerte, o en el cumpleaños de esa persona que abandono lo terrenal.
La ausencia, llega de manera escandalosa, patea tu puerta, te desorienta una tarde cualquier, como ahora... Acá recostada sobre la habitación, con una taza de café recién batido.
En un micro segundo pensé en hacer pororó y llamarte, para contarte que el día estaba muy gris pero, como aprendí de vos, se pude alegrar un poco con pororó dulce.
Pero no estas. Como me parte el alma cada vez que en la cotidianidad de la vida me doy cuenta que me haces tanta, pero tanta falta.
Pensé que podría lograr superar, lidiar y dejar que algún día las lagrimas dejen de correr por mis mejillas. Pero, esta complicada la cosa.
Yo, Benita.












