GOZOS
Estoy aterrado y reconfortado al mismo tiempo.
Aterrado, ¿por qué?
Reconfortado, ¿por quién?
¡Al fin ha llegado la noche!
y solos, de mutuo acuerdo,
en el recuerdo de aquel nanosegundo
tuvimos nuestro breve encuentro
en la ansiada estancia
de esta nueva intimidad gozosa.
Máximo E. Guiral













