Confieso, Soy Santurrón
En un intento desesperado De ser mejor que el mundo Me vi intentando ser justificado Por la obra de mis manos. Queriendo hacer lo bueno Me envanecí en mi pecado. Me hice justo ante todos, Pero no justificado. Y no es que ya no ponga las manos en el arado, Pero tampoco es escupir en la cara a mi Señor crucificado; Que por Sú gloria fue muerto y después resucitado. Esta es la actitud que tengo Al hincharme en mi rectitud. Una auto-justificación que muestro en forma de altitud.












