Te perdono
Te perdono por los ratos donde tu cansancio ha sido más,
te perdono por el tiempo que no me das,
por los ratos que gastas en sabrá qué para no estar conmigo,
no te culpo, te perdono.
Entiendo tus heridas y excusas,
aunque se me acaben los dedos durante el día,
aunque trates de comprarme todo el tiempo,
aunque nos engañes a ambas, yo te entiendo.
No debe ser fácil ser nosotras,
nunca fuimos lo bonito,
ni el ejemplo que querías
Sé que te esfuerzas pero date cuenta: para mí tampoco es fácil.
Te perdono por desobedecer,
por ser rebelde, inconsciente y poco prudente,
te perdono aunque no digas perdón,
te perdono porque lo necesitas, porque yo te necesito.
Y también pido perdón,
porque a veces quieres ser tanto y yo soy tan nada,
qué miedo no entrar en tu vida idealizada,
qué miedo que me pierdas y nunca me halles.
Porque aquí ando, si quieres o puedes,
porque no me callo las ganas de decirte que tú puedes,
a veces eres necia y me colmas la paciencia,
pero al verte solo sé que te perdono y que lo haría otra vez.
Yo soy quien menos se ha decepcionado,
sin importar que pienses lo contrario,
soy la que siempre está, en el bien y el mal,
la que te cuida y se descontrola a tu lado
Porque si me diesen a elegir, viviría esta aventura una y trescientas veces
¿Lo merecemos? Quizá no, pero amo cada proceso:
porque es divertido, porque es extraño,
porque es que a tu lado, todo es más llevado.
















