Antibióticos Bactericidas, pt. 1
En términos generales, son bactericidas los antimicrobianos que actúan inhibiendo la síntesis de la pared, alterando la membrana citoplásmica o interfiriendo con algunos aspectos del metabolismo del ADN. Los bactericidas más conocidos son:
Las penicilinas, son antibióticos del grupo de los beta-lactámicos empleados profusamente en el tratamiento de infecciones provocadas por bacterias sensibles. Estos antibióticos son originados a partir de una particular especie de hongo conocida como Penicillium y también sirven para prevenir infecciones bacterianas, especialmente aquellas que son provocadas por las bacterias positivas de Gram. Actuando mediante la activación de enzimas autolíticas que destruyen la pared celular en algunas bacterias. Todas las penicilinas son antibióticos beta-lactámicos, es decir, moléculas antibióticas con núcleo beta-lactámico y existen diferentes tipos de penicilinas, cada una de ellas reacciona contra las bacterias en diferente grado, algunos de los tipos de penicilinas más empleados son: ampicilina, amoxicilina, flucloxacilina y fenoximetilpenicilina (penicilina V potásica).
La ampicilina se usa para tratar determinadas infecciones que son ocasionadas por una bacteria como la meningitis, e infecciones de la garganta, senos nasales, pulmones, órganos reproductivos, tracto urinario y tracto gastrointestinal.
La amoxicilina se usa para tratar algunas infecciones provocadas por bacterias como la neumonía, la bronquitis, infecciones de los oídos, nariz, garganta, del tracto urinario y la piel.
La principal diferencia entre la ampicilina y la amoxicilina, es que, la amoxicilina es ligeramente más liposoluble. Como resultado, la amoxicilina puede matar a las bacterias con una rapidez ligeramente mayor.
La flucloxacilina es un antibiótico derivado de la penicilina. Esta sustancia activa mata determinadas bacterias, curando y eliminando las infecciones bacterianas junto con sus síntomas: dolor, fiebre, inflamación, enrojecimiento cutáneo y demás reacciones.
La fenoximetilpenicilina o penicilina V potásica se usa para tratar algunas infecciones provocadas por bacterias, como la neumonía y otras infecciones del tracto respiratorio, la fiebre escarlata, y las infecciones de oído, piel, encías, boca e infecciones de garganta.














