La Base Lunar 1 se extendía como una herida luminosa sobre el polvo grisáceo del Mar de la Tranquilidad. Cúpulas de cristal reforzado brillaban como burbujas bajo el sol implacable, y los corredores presurizados unían laboratorios, hangares y los dormitorios de la tripulación. Allí, entre los ecos metálicos de pasos y las respiraciones filtradas por sistemas de reciclaje, se forjaba la próxima gran expedición de la humanidad: Petha, el planeta recién descubierto en el límite de la observación interestelar, un punto azul-verdoso que había encendido la esperanza de un nuevo hogar.
Lee esta increible historia en la pagina 28 de la edicion Septiembre-Octubre del 2025 de la Revista DELATRIPA en el siguiente siguiente link https://issuu.com/delatripanarrativayalgomas/docs/delatripa_95











