Chloe Elizabeth Price es un personaje hecho para sufrir
¡Atención! Este post puede contener spoilers. Lee bajo tu propia responsabilidad. «El que avisa es avisador».
Si has jugado a “Life is Strange” y “Life is Strange: Before the storm”, puede que hayas llegado a la misma conclusión que yo. Y es que el personaje de Chloe Price está diseñado exclusivamente para sufrir, así como para ser el detonante para que las situaciones más dramáticas y/o peligrosas salten.
Lo peor es que entendemos por qué una chica de sobresalientes pasa a una etapa de rebeldía, anarquía y fracaso escolar –por más cliché andante que sea el personaje–. A pesar de todo, nunca perdemos la empatía hacia Chloe. Ése es el punto.
Pero Chloe Price es egoísta. Nosotros no. Tal vez por eso nos contengamos a la hora de hacer acciones –especialmente cuando jugamos como adultos–, porque podemos intuir las consecuencias, el sufrimiento que nuestras acciones causarán en otros. Chloe es una adolescente que sólo piensa en lo sola y enfadada que está con el mundo, que se queja porque el universo no gira a su alrededor. Y a pesar de todo nos da pena pero, al menos yo, siempre he intentado anteponer la seguridad de otros antes que la suya (en “Before the Storm”). Porque es lo que el juego te enseña a hacer, es lo que te muestra: un personaje que siempre tiene una diana dibujada en la frente.
Y es que, en “Before the Storm”, Chloe Price no es el centro del universo. Puede, milagrosamente, decidir ayudar a otros, encubrirles, callarse verdades que les causarían sufrimiento. Tal vez por eso me ha caído un poco mejor. Durante cinco minutos.
¿Por qué Chloe Price es un personaje diseñado para sufrir? Veamos su historia.
Infancia feliz. Chloe es feliz hasta los trece años, más o menos. Un padre divertido y cariñoso, una madre atenta y trabajadora. Y su mejor amiga de toda la vida, Max Caulfield. Todo es perfecto hasta que...
Doble pérdida. No sólo pierde a su padre, sino que su mejor amiga Max se muda a Seattle. El mismo día del entierro. Éste es el punto en el que no importa lo que haga, lo que otros hagan por ella o lo que ocurra, Chloe está destinada a sufrir.
Cambios indeseados. La madre de Chloe vuelve a enamorarse, Chloe no soporta a su novio. Tiene que lidiar con un hombre que detesta, que trata de imponerse y cree que le falta disciplina (razón no le falta) y que, por si fuera poco, acaba mudándose a su casa.
Un rayo de luz. Chloe conoce a Rachel, dos años después de haber perdido el contacto con Max. Rachel le brinda un atisbo de felicidad, una nueva amistad –y posiblemente algo más allá– que parece volver a colocarlo todo en su sitio. Parece.
De nuevo, la tragedia. Rachel desaparece un día sin más. Chloe está segura de que le ha pasado algo –principalmente porque no puede soportar que otra persona la haya abandonado en Arcadia Bay–, y es la única que meses después sigue colgando pósteres de búsqueda y no se da por vencida buscándola. Quizá esta ocasión es más dolorosa que con Max, pues Chloe realmente tiene la incertidumbre de si Rachel finalmente se marchó sin ella o si no ha desaparecido a propósito. Es decir, ¡hasta sus padres creen que se ha largado!
Max Caulfield está de vuelta. Después de haber iniciado una intensa relación con el alcohol y la marihuana, de suspender cada asignatura, hacer novillos todos los días y, finalmente, ser expulsada de la Academia Blackwell, Max reaparece en la vida de Chloe. Podría pensarse que es un final feliz, pero está demasiado lejos de ser feliz. El regreso de Max es la confirmación de que Chloe está condenada a sufrir de manera perpetua.
Abrir el cajón de mierda. Con tal de llegar a la verdad, Max y Chloe destapan todo tipo de escándalos, peligros, secretos turbios y cuerpos enterrados. Sí, en efecto, finalmente averiguan que Rachel está muerta. Y enterrada, ni más ni menos, que en el sitio que Chloe y ella pisaban a diario, el mismo sitio que Price frecuentaba después de su desaparición. Estaba, literalmente, enterrada bajo sus pies todo ese tiempo. ¿Se puede hacer más daño a un personaje? A mí no me cae bien Chloe Price, pero sus creadores deben odiarla muchísimo.
Cuando el Destino te quiere muerta. Contrariamente a “Before the Storm”, “Life Is Strange” gira absolutamente alrededor de Chloe. Y no sólo ella como protagonista, también sus miedos, sus traumas, sus rencores, sus vivencias, sus secretos, su pasado... Es la absoluta reina del tablero y no hay nada que puedas hacer para impedirlo. ¡Porque hasta evitas que muera constantemente!
Pero baja tus expectativas. Al final, dará absolutamente igual lo mucho que lo intentes. Porque Chloe Price es un personaje diseñado exclusivamente para sufrir.
Puedes retroceder en el tiempo para evitar que su padre muera. Ella será feliz... Hasta que a los 16 le regalen un coche, tenga un accidente y se quede parapléjica. Y postrada en una cama te suplique que acabes con su sufrimiento. Sólo para lanzarte a la cara lo inútiles que son tus esfuerzos por mantenerla con vida.
No importa en qué línea temporal acabes, siempre hay consecuencias catastróficas. Y no sólo para Chloe, sino para todo su entorno.
Cuando la salvé por tercera vez, comprendí que no tenía salvación. Y empecé a odiarla. Mucho. A muerte. Odié esa actitud de niñata rebelde que más que valiente es egoísta. Odié que todo girara a su alrededor. Odié que siempre hubiera que salvarla, incluso cuando ella misma cometía estupideces para exponerse a una muerte segura. Odié que fuera un personaje puesto en el juego únicamente con el fin de sufrir, morir y desesperarme.
Odio a Chloe Price.
Pero no tanto como sus creadores. Y ésa es la parte que más empatía me da. Pensar que no es culpa suya sino de alguien que es más sádico que yo a la hora de hacer sufrir a sus personajes.
Odio a Chloe Price pero lloré cuando su padre murió. Lloré cuando vio a Max marcharse. Lloré cuando encontró el coche destrozado de su padre en el desguace. Lloré cuando le ocultó la verdad sobre su padre a Rachel para evitar hacerle daño. Lloré cuando se quedó parapléjica. Lloré en cada ocasión en la que sufrió, porque a pesar de odiarla no puedo dejar de sentir empatía por ella. Es un personaje creado con tanta crueldad que es digno de admiración.
¿Quieres otro motivo para odiar a Chloe? La falsa personalidad. Quizá lo que más odio de Chloe Price es que es una mentira. Va de tipa dura, rebelde, grafitera, a la que le importa una mierda lo que piensen los demás de ella. Pero es todo fachada. Por dentro llora porque está sola, suplica atención y quiere cariño. Está rota. Es una falsa imagen de feminista, de chica-coraje. Al principio piensas «¡oye, cómo mola la punk ésta!». Hasta que te das cuenta de que es fake. ¿No basta con ponerla en la línea de fuego todo el rato? Levantar una personalidad que es sólo fachada suma crueldad y no sé si es sublime o es too much.
Y a pesar de todo esto, me da pena odiarla –aunque no puedo evitarlo–. Creo que es el propósito, que por más que odies al personaje al final llores por él.
Que os den, Dontnod Entertainment y Deck Nine 😂.












