se había esforzado por prolongar el tiempo para enfrentarse a sus vástagos, conociendo los patrones que proseguirían a su encuentro : recriminaciones, palabras venenosas, burlas, dolor y la búsqueda de razones que explicasen su negligencia paternal. lo cierto es, que no había ninguna. era por ello que prefería ahorrarse todo el espectáculo de los niños huérfanos, manteniéndose al margen y evitándolos tan pronto como sintiese sus presencias. sin embargo, aquel reto lo llevaba directamente a la boca del lobo. utilizando la lógica, sabía que no podía evitar este momento eternamente ; es por ello que, cuánto antes enfrentarse a los lloriqueos, mejor. acudió a la cabaña bautizada con su nombre, sabiendo que hallaría allí a su descendencia y cargó consigo la mayor paciencia que pudiese encontrar ( sabiendo que se colmaría pronto frente a los alaridos de quienes portaban mismo adn ). tocó la puerta con los nudillos y, sin esperar respuesta -pues sabía que tan pronto como supieran quien se hallaba tras ella no la abrirían- empezó a hablar: “soy hades, quien puso la semillita.” pues calificarse de padre resultaba una excesiva exageración para su marcada ausencia. “¿vais a abrir o voy a tener que romper la puerta?” voz melosa, calma frente a la carga de amenazas. sabía que el reto estaría incompleto, pues oculares se hallaban secos ; en su longeva vida nunca derramando una lágrima. no sería la unión de sus bastardos la que descongelase un corazón de témpano. “solo quería decirle que los amo.” e incluso para él, dios de las tinieblas, reconocía que era una vil mentira. / @beatc -- @nielsgcnsey *