Había mucho ruido, puesto que estaban en todo el centro dela ciudad y habían descuentos en las tiendas a sus alrededores, además de turistas, demasiados turistas, todos hablaban, hasta la tímida muchacha; él tan solo buscaba la forma de salir de ahí, quiso callarla mostrandole la mano, pero no sabía que estaba tan cerca. Al darse cuenta de que le golpeó se acercó a ella y se disculpó, luego se la llevó a un lugar tranquilo, lejos de ahí
My character has been committed to an asylum. Send me ☤ for their reaction to yours visiting them.
La soledad que sentía era muy grande, ¿Como podían impedirle salir? Y justo en esa aburrida casa. Ya había leído cada libro y visto todas las aburridas películas que repetían una y otra vez, también se sabía los diálogos de las películas que tenía en su habitación, la vista de la ventana ya no era tan bonita como los primeros vistazos.
De repente tocaron la puerta, ¿Quien rompía su aburrimiento tan brutalmente? Fue a abrir y encontró a la jovencita, sorprendido le dejó pasar, no esperaba esa visita y esperaba que le divirtiera un poco, la soledad le volvía un poco raro, necesitaba de su Jaeger fiel.
-Conque todo está de maravilla, ¿verdad?- Comentó antes de que ella pudiera decir algo, además se sentó él sin invitarle a sentarse, no esperaba que se quedara mucho. -Sizel-kun también está bien, al igual que las nuevas frutas que llegaron al mercado de la esquina- Dijo, otra vez, antes de que la chica pudiese abrir la boca. -Me he sentido muy sólo, ¿Por qué no has venido?- Preguntó aburrido mientras apoyaba su cabeza en una mano.
Mia comienza a tocar el piano (igual que mun ok no)-
Se quedó quieto un rato escuchando la melodía de la canción, luego miró a la chica de reojo. -..Te equivocaste de nota..- Dicho esto salió y comenzó a caminar
padre: bien ya hemos terminado - salió de la habitación
-…- Volvió a su habitación, se recostó en la cama e intento enviarle un mensaje a la joven.
—”¿En tu casa no cenan pizza?, quisiera comer algo delicioso….ah, por cierto, tu madre quiere que nos separemos cuando ya seas mayor. Adiós, buen viaje”—
madre: sí es así, quiero que dejes a Mia cuando ella cumpla la mayoría de edad y pueda casarse, no quiero que este con alguien que se ve como un niño - se dio vuelta y fue al auto que el padre había conseguido, no era un taxi era mas grande que eso
-Lo tendré en mente- Dijo riéndose mientras le seguía -¿No vamos a esperar a que venga Mia-kun?-
quiero en headcon de fong y bermuda, que diga como se sentirian si sus novias mueren por su culpa
//A la orden!//
Fong:
Todo…había pasado tan rápido que parecía mentira…deseaba desde lo más profundo de su alma que fuese una pesadilla, no podía aguantar más esa escena, le tenía en sus brazos, sí, era el cuerpo sin vida de la castaña, aquella cautivadora y carismática mujer a quien hace no mucho había desposado, aún sin vida su rostro se veía hermoso, aunque, no lo definía bien ya que el agua en sus ojos impedía la vista, le abrazó con muchas fuerzas esperando que le hablara o algo por el estilo, tal y como en una historia de ficción o en una película, pero nada, no se movía, no respiraba, su corazón no palpitaba, vivía una pesadilla, no quería que fuese real, tan solo quería ir a pasear con ella al pueblo vecino en busca de algunos amigos para el pequeño mono o el avecilla que siempre les seguían.
Estaba tan devastado que aunque su compañero le consolara no soltaba el cadáver, seguramente era deprimente para todos a su alrededor ver que alguien tan positivo como él estaba en ese estado, hasta su pequeña alumna intentó alejarlo pero se negó bruscamente, no quería apartarse de ella, no quería, en realidad no quería despedirse, y todo por su culpa, el ave; mascota de la mujer comenzó a cantar una canción: "La rosa se marchitó…y el cielo azul lloró, los sapos ya no cantaban y el sol se ocultó…ohh rosa vuelve….mis alas sin fuerza están….oooh rosa vuelve, a donde vas no te puedo alcanzar." Sin dudas estaba completamente devastado, jamás se lo perdonaría, jamás.
//lloré qwq//
Bermuda:
Oh Bermuda, Bermuda, tonto e ingrato Bermuda, mira lo que has hecho; por culpa de tus impulsos dejaste que aquella pequeña flor mortal que apenas dejaba de ser un capullo se marchitara, y todo por no pensar en las consecuencias.
Se sentó de rodillas a un lado del cuerpo inmóvil, cabizbajo y en silencio, sus subordinados observaban desde lo lejos aquella trágica escena mientras se quitaban los sombreros y bajaban la mirada en símbolo de honor hacia la "Maestra" o la "Señora" como ellos le llamaban por respeto. Por otro lado, el jefe Vindice comenzaba a temblar, agua comenzó a caer de sus ojos a sus mejillas y luego al piso, se quitó el sombrero y con ira lo lanzó lejos, miró el cuerpo sin vida de su amada y le abrigó poniéndole su capa, posó su frente en el piso haciendo una especie de reverencia a la difunta y comenzó a sollozar como cuando un niño se cae y se raspa la rodilla. -Mia-kun….sumimasen……Perdonadme….perdona…me….- En eso casualmente comenzó a llover, se llevó las manos a la cabeza y comenzó a halarse algunos cabellos mientras lloraba en agonía por su gran pérdida, no lo podía creer, él había jurado protegerle y ahora acabó con su frágil vida, que gran sufrimiento sentía el pobre, todo era su culpa, había muerto por su única culpa.