No quiero que te vayas, no quiero que me olvides, no quiero tener que vivir todo este proceso si tú no estás aquí para sostener mi mano en el camino.
—B. J. López.
seen from China

seen from United States
seen from United States

seen from Canada

seen from Germany
seen from Russia
seen from Macao SAR China
seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from Italy
seen from China

seen from China
seen from Russia
seen from Poland
seen from China

seen from France
seen from Canada

seen from United Kingdom
seen from Germany
No quiero que te vayas, no quiero que me olvides, no quiero tener que vivir todo este proceso si tú no estás aquí para sostener mi mano en el camino.
—B. J. López.
Me encantaría poder decirte cuánto te quiero, sin embargo, prefiero decirte que cada vez que late mi corazón, tú eres el motivo.
—B. J. López.
es el don que me ha sido otorgado, el poder escribir con el corazón en la mano, el poder sentir, experimentar, dejarme sentir el dolor como debe ser sentido y expresarlo, volverlo arte, volverlo algo incomparable.
—B. J. López.
Es que ya no me quieres a tu lado, lo he comprendido hace mucho, tu fuego solo se enciende en otro que no soy yo, por mucho que lo intente no podré causar un incendio junto a ti, ni podré siquiera calentarme si te tengo aquí.
—B. J. López
Cumpliremos todo lo que prometimos y seremos la totalidad de nuestros deseos, pero hasta entonces seguiremos separados dejándonos guiar por la inmensa nada que nos abarca.
–B. J. López
Sinceramente
te amo,
te amo como nunca
había amado a nadie,
te amo
como sólo el corazón sabe hacerlo,
te amo con todo mi ser.
Siempre te amaré.
Porque no tengo razones
para no hacerlo.
Aunque sobren razones
para decir que
no te quiero,
siempre habrá
razones suficientes
para decirte
que sí lo hago,
aunque algunas veces lo dudes.
Te sobran razones
para irte de mi lado
y me faltan razones
para hacer que te quedes,
pero
como siempre digo,
<<aunque haya poco,
hay,
y con eso se hace demasiado>>.
—B. J. López.
Quería darte las gracias por existir, por ser tan hermosa, por ser tan radiante, por llenar de alegría los días que te veo o hablo contigo. Sinceramente quiero agradecerte por ser tú, por ser tan increíble y magnífica. Gracias, de verdad, por llenar de luz uno de los espacios que sentía perdido y apagado en mí. Gracias por tanto en tan poco tiempo. Eres tan estupenda que, de verdad, a veces siento que no merezco tu cariño.
Que te importe poco si me has llegado a tratar mal, yo te amo tal cual actúas, tal cual eres. Maldita sea, mereces más de lo que yo pueda darte. Mereces más que lo que el universo pueda ofrecerte, mereces todo, incluso más. Mereces todo el jodido amor de todo el universo, todo el maldito cariño de gente que no esté tan jodida como yo. Mereces sentirte querida, amada, valorada, cómo si de una escultura se tratase, porque eres jodidamente hermosa, eres malditamente grandiosa.
—B. J. López.
Mamá y papá
volvieron a pelear,
a decirse cosas,
a quebrarse
un poco más.
Mamá y papá
cada vez más
se van separando,
dejando de hablarse,
dejando de quererse,
dejando de sentirse.
Mamá y papá,
destructivos como ningunos,
amorosos con nosotros,
rompen la familia
y la voluntad de sus hijos,
distanciados en la misma casa,
tristes en sus caras.
Mamá y papá,
dejarán de ser mamá y papá
para ser
sólo mamá,
sólo papá,
legalmente separados
por un papel que firma
el divorcio.
—B. J. López.