seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from China
seen from Philippines

seen from Canada

seen from United States

seen from Japan

seen from Canada
seen from China
seen from United States
seen from Australia

seen from Maldives
seen from Russia
seen from Germany
seen from China
seen from Japan
seen from United States
seen from United States
seen from China
Female blackbird ♥
Aprender sin darte cuenta cosas de los gustos del otro (ej: las reglas de fútbol americano o la ganadora de la 5° de RuPaul) @brillantino
EL AMOR ES UNA CUESTIÓN DE TIMING
Tu mirada pura y llena de amor me hacía daño, yo no podía ser tan amada por nadie, no lo merecía. Era un monstruo, era un asco como esos vómitos después de tomar clericó en Navidad, era una tormenta imposible de detener. Un Katrina en la vida de cualquiera que me quisiera ayudar y ahí estabas vos, tan lleno de sueños, con tantas ganas de arreglarme, de hacerme sanguchitos de mortadela, de dormir conmigo los días de lluvia, de perdonarme que estuviese enamorada de otro. Tan dispuesto y yo tan ausente.
La primera vez que te fuiste no me importó, te fuiste a recorrer Norteamérica, el lugar soñado, la meca de los que aspiran a llegar un poquito más lejos que el resto. Pueblo por pueblo, con tu guitarra, con una mano adelante y una atrás. Siempre admiré eso de vos, nunca te detuviste ni un segundo a pensarlo, si estaba bien o mal, si era peligroso o no, vos te tirabas directo, de cabeza. Me di cuenta que un pedacito de mi vida se había ido con vos en ese viaje de auto descubrimiento, ya no había nadie ahí que me rescatara cuando los monstruos mentales aparecían. Estaba por mi cuenta y no me gustó nada.
En el día número 234, volví a releer nuestras conversaciones y encontré una canción de Bon Iver que me habías dedicado y yo había insultado “esa música de mierda que escuchás, no la pienso escuchar”, y ahí estaba, casi 1 año después dándole play a ese link de Youtube a punto de convertirse en fósil. "With all your lies, You're still very lovable.”… “con todas tus mentiras, todavía sos muy amable”. Amable de amar. Así, toda dañada, vos me amabas. Y yo toda dañada, sin querer, sin darme cuenta estaba escuchando a ese Bon Iver que jamás me gustó. Ese Bon Iver que vos me dedicaste, que sentiste que escribió esos versos por vos, esa frase tan para nosotros. Me encontré de pronto, llorando en repeat con un tema que jamás me hubiese gustado si no te hubiese conocido. Como todo lo que giraba alrededor nuestro, nada me gustaba si no estabas vos involucrado. Porque a pesar de creer que no eras el amor de mi vida, eras algo… algo indefinido, la curita de mis heridas más profundas, el chivo expiatorio de mis enojos, de mis frustraciones. Eras el amor, un amor que nunca había sentido por nada ni nadie.
Volviste pero te perdí de nuevo, porque dicen que los humanos somos los únicos animales que tropezamos más de una vez con la misma piedra. Esta vez te ibas por tiempo indefinido, con un plan mucho más cerrado, con tu música, con tus amigos, con ellos que suplantaron toda esa ausencia mía. Te fuiste a México, con tu banda de rock, con tu nueva vida rockera. Ya no me mirabas con admiración, ya no me idealizabas como esa persona increíble que pensabas que era. Estábamos a la par, frente a frente. No pude evitarlo y te abracé ese año nuevo que nos encontramos en aquella fiesta en la calle lleno de hipsters con sus heladeritas llenas de Corona y con Billy Jean sonando de fondo. Te abracé y te besé los tatuajes en el hombro, esos tatuajes que jamás había besado, de esta nueva etapa, de este nuevo vos. Te conté sobre Bon Iver… y me dijiste que ya no lo escuchabas más.
Se había dado vuelta la cosa, ahora yo era vos y vos eras yo. Estabas dañado, herido, descreído de todo… pero lo peor es que yo te lo hice, y te pedí perdón. Me abrazaste, y me dijiste que “todo bien, que no había problema”. Pero después desapareciste entre el tumulto y jamás te volví a ver. Te escribí, me pediste que por favor no lo haga más, que ya no te importaba mi vida, ni saber de mi, ni escucharme decir que te amaba. No me querías más. Ya no. Se había acabado. Ya no era “amable”, ya no era tu tema de Bon Iver.
Si hay algo que me caracteriza es que jamás me arrepiento, no creo en la culpa católica y no hago cosas que no quiero. Siempre creí en eso, hasta ahora, hasta vos. Y me encuentro, releyendo una y otra vez nuestras conversaciones, escuchando tus temas, ahora que tu banda sale en Mtv y no paras de pegar hits. Y pienso que ahora todos los besos que te quiero dar, seguramente te los está dando ella con otros labios que no son los míos. Y pienso, que no sé quién es ella, que quizás te arruiné tanto que no haya ninguna ella. Que todas mis mentiras te convirtieron en una estrellita de rock cliché que no cree en el amor y que solo quiere sexo casual con sus groupies que lo adoran.
Vos eras mi groupie y ahora ya no. Perdí a mi mejor fan. Perdí al que me amó de verdad. Y me encuentro acá, después de haber contado las horas y los minutos de tu llegada dispuesta a hacer todo por verte aunque sea un minuto. Tuve que stalkear hasta a tu vieja, a todos para saber qué ibas a hacer en Argentina, en dónde te ibas a alojar, dónde ibas a tocar. Y te encontré. Siempre retorcida, buscando los atajos más siniestros, jugando con mi poder y mi destreza, todo para sorprenderte, para tomarte de sorpresa.
Especulé cada palabra, cada movimiento, cada gesto, cada respuesta de ambos. Especulé decirte cosas que te hieran para que te des cuenta que me seguís queriendo. También pensé en prometerte todo lo que no puedo darte para que pienses que cambié. Me hice la cabeza todas las noches desde que supe que volvías, me fumé más porros de lo común y me encontré escuchando todos esos cantantes folks que tanto te gustaban, pensando en cómo no les había prestado atención antes, cómo no les había dado la oportunidad de entrar en mi vida, cómo no te di la oportunidad a vos de amarme y de enamorarme de vos.
Y acá estoy, con más experiencia, con el corazón más roto que antes, pero entendiendo por primera vez en mi vida que no puedo controlarlo todo. Y comprendiendo lo importante, lo que nos hace diferentes.
Amor absoluto es estar hoy acá, enfrente de vos viéndote tocar en el lugar que soñaste, sabiendo que jamás en nuestras vidas vamos a volver a estar juntos, pero feliz de saber que sos la persona que quisiste ser y aceptando que tal vez, siempre fuimos dos personas muy hermosas demasiado fuera de timing.
texto: Belus Page
foto: Conie Suarez Bravo
Blackbird singing in the dead of night, Take these broken wings and learn to fly. All your life, You were only waiting for the moment to arise. Blackbird - Beatles