Pronto Quizá
Al término del olvido estoy yo y al fondo se entrevé la nostalgia, que es el fondo, el marco y el ambiente, como una vez pasó con usted, como una vez pasó, hoy pasa otra vez tan solo de paso, haciéndole cosquillas a mi olvido y tentándole como otras veces lo hizo pero con su cuerpo pegado al mío.
Pienso en su voz y en el olvido, en la última vez que le oí por teléfono y me encuentro recordando la simulación de la radiofrecuencia de su voz, de sus suspiros y del simulacro de sus lágrimas que causaban interferencia y a pesar del olvido, allí está. Tan faltante como siempre.
Veo el futuro y le doy la espalda. Camino viendo hacia atrás porque a usted no le puede perder de vista, a pesar del olvido y sus condenas. Camino buscándole en cualquier parte, porque le sigo con la mirada pero ya está atrás, va quedándose al fondo, haciéndose una con este y dejando -por fin- su destacada posición.
Pronto, quizá, le vuelva a ver... a usted y a mi olvido, al fondo de la nostalgia y al término de la distancia. Y a pesar del olvido, usted va a conocer a alguien más y yo también. Nos presentarán y esta vez no seremos los mismos.











