#TrustedTales: No todo es perro o gato… Nuestra primera experiencia cuidando a Lola
Mmm, ¿”Nuestra” primer experiencia? ¡Si! Claro, quizás no lo sabias pero TrustedHousesitters te da la posibilidad de crear tu perfil como una pareja. Es decir, por el mismo precio y la membresía que abonaste podes compartir esta experiencia con alguien más. Así que si estas viajando con un amig@, compañer@ de viaje o de vida, ya saben, pueden configurar la cuenta para compartir esta aventura junt@s.
Así fue entonces como hicimos con mi compañero. En cuanto ya teníamos nuestro magnifico perfil creado, comenzó la búsqueda del nuevo hogar. Estábamos en México, así que empezamos a buscar todas las oportunidades que aparecían a nuestro alrededor y que coincidían con nuestras fechas de viaje.
Y encontramos a la candidata ideal, Lucy, una mujer canadiense que estaba viviendo en un departamento en la zona norte de la hermosa ciudad de Guadalajara. Se iba de viaje durante una semana y estaba buscando a l@s Housesitters perfectos para cuidar a Lola, ¡SU CONEJA!
Estábamos súper emocionados, hacía tiempo que queríamos conocer Guadalajara, el periodo de una semana nos parecía justo para nuestra primer experiencia como cuidadores, y ¡Yo siempre había querido tener un conejo! Entonces escribimos una carta de solicitud bien bonita y se la enviamos a Lucy, esperando ansiosamente que nos aceptara.
¡Y nos aceptó! Así que en el día de la fecha pactada, ahí estábamos con nuestras mochilas en la puerta del hall de la casa de Lucy y Lola, una bolita de pelos blancos, bien redondita, con unos ojos saltones observándonos desde un rinconcito, curiosa y un poco asustada, y sus orejas bien paradas, atentas a todo.
Entramos a la casa y Lucy nos mostró el funcionamiento de su hogar, dónde estaba la comida de la pequeña coneja, cómo limpiar su casita, y algunas peculiaridades de Lola. ¿La noticia? Lola estaba enferma. Así que también anotamos bien grande en un papel todas las precauciones que teníamos que tener, el número y la dirección del veterinario, y lo pegamos en la heladera para estar listos. También Lucy nos dejó dinero, por si acaso teníamos que ir de urgencia al veterinario, lo que nos dejó un poco más tranquilos.
Y nos quedamos los tres solos. Lola optó por quedarse en su rincón observándonos mientras nosotros nos tiramos en el sillón a descansar y observarla también. Era muy divertido porque desde esa distancia le hablábamos y le pedíamos permiso para todo, debíamos parecer unos locos, pero después de todo esa era su casa y nosotros los infiltrados, ¿verdad?
A la noche vimos que Lola fue a comer su comida y eligió otro rincón para seguir observándonos, aun no se nos acercaba. Nosotros, antes de irnos a descansar, corroboramos que todo estuviera bien, saludamos a nuestra amiga y nos acostamos a dormir.
Al otro día, al despertar, observamos que la coneja estaba un poco débil y no quería comer. Así que nos sentamos alrededor de ella, uno a cada lado, y pasamos unas horas hablándole, dándole cariño e intentando ofrecerle nuestra máxima confianza, y ¡funcionó! Finalmente dejó que le hiciéramos caricias y fue mejorando, tanto, que al rato volvió a comer y abandonó su rincón para volver a pasear por el departamento y acercarse a nosotros sin miedo.
Con toda esta confianza terminamos los tres juntos viendo películas, compartiendo ratos en la alfombra y jugando. Ahora el equipo éramos nosotros tres, y Lola se volvió la coneja más cariñosa de todos los tiempos. Le tomamos mil fotos que enviamos a Lucy para que se quedara tranquila de que su amiga estaba mejorando felizmente y llena de amor y afecto. Nos agradeció mucho y estaba súper contenta con nosotros.
Aprovechamos que la coneja ahora estaba mucho mejor y por las tardes salimos a recorrer la ciudad de Guadalajara y todas las cosas que tenía para ofrecernos. Conocimos unos parques gigantes y maravillosos, llenos de verde y árboles enormes, mercados de cuadras y cuadras, sus barrios, sus plazas y algunos bares típicos del lugar donde pudimos disfrutar de una comida deliciosa.
Pasaron los días y nosotros cada vez más enamorados de Lola y de la bella ciudad que habíamos conocido. Pero, tristemente, llegó el fin de nuestra aventura. Nos tomamos el último día para hacer una limpieza profunda del departamento hasta dejarlo impecable y pasamos el resto del día disfrutando y despidiéndonos de nuestra nueva amiga. También preparamos comida que dejamos en el horno para cuando Lucy llegara de su viaje, cansada y con hambre, porque de eso sabemos. Preparamos nuestras mochilas y nos fuimos a dormir.
Lucy llegó de madrugada y muy temprano tuvo que irse a trabajar, así que no pudimos despedirnos pero nos dejó un mensajito de agradecimiento por todo. Nosotros le dimos todos los abrazos a Lola y dejamos también nuestro mensaje de agradecimiento.
Nos fuimos sonriendo y felices por la experiencia (aunque ya extrañando a la preciosa Lola). Todo había salido bien y ahora sólo podíamos pensar en la cantidad de aventuras que teníamos por delante, gracias a TrustedHousesitters.
Definitivamente esta es la mejor aplicación para viajer@s y amantes de los animales. Estas cosas sólo traen más felicidad. Así que no esperes más y ponte a buscar tu propia experiencia, que será maravillosa, te lo aseguro.
¡Hasta la próxima y Buenos Caminos!