¡BLOQUÉALO!
Ya no importa qué esté haciendo o dónde esté.
Deja de revisar tus notificaciones esperando ver su nombre.
Deja de leer mensajes antiguos recordando momentos que ya no existen.
Eso que tú llamabas amor… en realidad era apego.
Él te ha demostrado una y otra vez el lugar que ocupas en su vida.
Y los dos sabemos cuál es ese lugar.
Entonces dime…
¿Por qué sigues entregándole tu energía a alguien que no fue capaz de valorar todo lo que hiciste por él?
Tu vida ahora te pertenece solo a ti.
Enfócate en esos sueños hermosos que has tenido desde niño.
Vuelve a enamorarte de ti.
No dejes que una relación fallida se convierta en una cárcel emocional y mental.
Tú mereces un amor que te valore, te respete y te elija todos los días.













