¿Género, luego existo?
Por: Angie Duarte
Diseño: Katheryne Segura
De niña muchas veces me sentí fuera de lugar, ahora tal vez pienso que todo se debe a los marcados roles de género asignados por la sociedad ¿Y si esos cánones no correspondían a mi personalidad? ¿Género, luego existo?
Estuvimos presentes en el foro Caminando al feminismo desde lo drag y trans, organizado por Huitacas, un colectivo feminista (no institucional). Durante la transmisión de este, contamos con la participación de Laura Weinstein, Violeta Gómez, Camille Hoek, Poison y Organza Histeria; importantes referentes a la hora de hablar sobre los roles de género y feminismo desde las distintas miradas e interpretaciones que se le pueden dan.
En la reflexión sobre el cuestionamiento de los roles de género tradicionales, encontramos muchas veces un lenguaje poco cercano y ondulante, por esta razón foros como este abren las posibilidades de darle mayor difusión a un debate que debe darse en todos los espacios posibles, nos invita a cuestionar practicas y lenguajes que hace 30 años ni siquiera hacían parte del léxico, y es en lo que los y las participantes del foro hacen énfasis, en la necesidad de reconocernos unos a otros como personas diversas desde el lenguaje inclusivo. Al respecto una de las ponentes, Laura Weinstein directora ejecutiva de la Fundación GAAT (Grupo Acción y Apoyo a Personas Trans) y defensora de derechos humanos, asegura que hay que “entender que existen expresiones de género que ni siquiera imaginamos, espacios y lenguaje incluyentes”. “Pasaron más de 45 años para reconocer que fue una trans y no un hombre gay quien dio el primer taconazo en Stonewall, nos invisibilizaron”. Laura hace referencia a Silvia Rivera, veterana de los disturbios de Stonewall Inn, mujer transgénero y activista de la comunidad, a la que la misma le daría la espalda años después, sin reconocer en ella toda la resistencia, y que en parte es gracias a ella y su amiga de la vida Marsha P. Johnson, una mujer negra trans, que hoy por hoy esta comunidad tiene los pocos derechos que tiene.
En la cultura drag existe una forma de resistencia en estas prácticas debido a que en toda relación de poder debe haber una forma en la que los sujetos se opongan a este tipo de control; es ahí cuando la práctica de la libertad consciente juega un papel fundamental, pues constituye una serie de dinámicas disruptivas de estos binarismos que tienen que ver con la performatividad de género y la idea que Judith Butler planteó en cuanto a la construcción de género, como un proceso netamente cultural y sociológico. Las ponentes del foro, Poison y Organza afirman en medio del debate que la educación es parte fundamental del reconocer al otro “hay que apostar por una educación con identidad, educar a las familias sobre las diversas formas de expresión”.
Cuerpos sexualizados
Violeta, escritora productora y diseñadora gráfica, afirma que las apuestas artísticas desde lo drag hacia lo queer son un elemento fundamental a la hora de ser contestatarios contra esos cánones y roles de género normalizado, a lo que Poison, que es parte activa de la cultura drag complementa diciendo que comúnmente “a todos los cuerpos feminizados se les hipersexualiza, también ocurre en el drag”.
Ser mujer en Colombia ya es un acto de valentía, y si usted querido lector, querida lectora está de acuerdo con esta afirmación, entonces sabrá que nos están matando, que el feminismo parte de la necesidad de reconocernos en una sociedad desigual y luchar por cerrar esas brechas de desigualdad y violencia, dictadas por el género, las cifras no me dejarán mentir.
“Atravesamos el cuerpo de nuestra compañera en la calle, parando el tráfico, fue el momento en el que más prensa tuvimos, rogando que nos prestaran atención”. Con un tono enfurecido y casi harta de vivir esa impotencia una y otra vez, así describe Laura Weinstein una experiencia dolorosa, un suceso trágico; el asesinato de una mujer trans, una compañera, víctima de la violencia sistemática en contra de la comunidad LGBTIQ+, “esto no es algo nuevo, viene pasando hace muchísimos años”.
No somos iguales, somos diferentes y dentro de nuestras diferencias existen inequidades que no deben legitimarse. La igualdad y no discriminación parte de hechos como contar con un sistema de salud no prejuicioso, hay un sistema que debe transformarse y encarar los desaciertos de una sociedad mojigata cobijaba por un estado indolente. Entonces ¿Género, luego existo?











