¿Por qué no callamos y dejamos que Él corazón hable?
Su susurro no requiere más que el deseo de hacer crecer el dialogo, de acrecentar nuestra cercanía. ¿Cómo suena Su voz? ¿La has escuchado? Quizá desconozcamos el divino tono de Su voz por la abundancia de nuestras palabras.
hoy aprendí que debo estar quieta, estaré atenta, porque el Corazon también desea hablar y yo debo aprender a escuchar. Por más tiempo que llevemos caminando con Él, callar es una práctica que no solemos realizar. Quizá hemos perdido una cita con el amor en anteriores ocasiones, pero hoy no será así.
Hoy cerramos la puerta a nuestra voz, silenciados nuestros labios, preparamos nuestro corazón e intencionalmente escuchamos.
Hoy Él habla, hoy Él dirige, hoy Él toma el control de nuestra conversación, de nuestra relación, de nuestra vida de nuestro amor.










