El universo no comete errores.
Tu camino, tu tiempo, tu corazón, todo tiene un propósito. Los giros de la trama de tu historia no son accidentes, son alineaciones. Cada "todavía no" te protege, cada "no" te guía y cada espera te prepara. Confía en los retrasos. Confía en los desvíos. Confía en las redirecciones divinas. Tu camino no es incorrecto, está perfectamente diseñado para la persona en la que te estás convirtiendo.
















