Prácticamente pateando la puerta de la habitación de su mejor amigo, el castaño claro se adentró a la misma, la exasperación inundando su rostro. “Mis padres me comprometieron con Avonelle” anunció, sintiendo que las ganas de vomitar invadían su anatomía. En otra época, hubiera sido él mismo quien le propusiera matrimonio a la rubia, pero las cosas habían cambiado demasiado para él, en todo sentido. “¿En cuanto crees que lleguemos a Canadá si partimos ahora?” @fantcsia













