Memento Mori: El paradigma derrotero Rebus sic Estantibus
"Recuerda que debes morir"
Después del Bicentenario Chuquisaca debe olvidarse de una vez por todas de la mala lectura que tuvo sobre la historia y enterrar sus aspiraciones reivindicatorias alrededor de la Capitalidad.
Hoy, 2025, los principales políticos y figuras locales de esta región queman su último cartucho para una vez más desempolvar su viejo libro de historia, abrir la página correspondiente al 1898 y 1899, para sonar nuevamente las gastadas campanas de la iglesia de San Francisco y retumbar los corazones de los fervientes ciudadanos que aún reclaman por una justa compensación al Nivel Central.
En los próximos 50 años esas generaciones de oro, querendones de su tierra dejaran de existir y con ellos sus ideas se convertirán en un simple susurro que alguien recordara remotamente sin mayor reparo.
Lo que quedará en su lugar, es terreno fértil para que nuevas ideas destronen los viejos patrones de pensamiento impuestos por la sociedad como de pilares de piedra se tratasen, inmutables ante el paso del tiempo. Y es este punto el que considero crucial, la manera dispar en que transcurre la vida para unos y otros al interior de Bolivia.
En estos días se lleva adelante el Foro de Liderazgo para un Nuevo Ciclo un evento organizado por Nueva Economía (SCZ) , El Deber (SCZ) y Panamericana (LPZ) en el que los principales actores políticos se dieron cita para compartir su visión de país a futuro. Samuel Doria Medina, Chi Hyun Chung, Vicente Cuellar , Andrónico Rodriguez, Rodrigo Paz, Branko Marinkovic, Efrain Suarez Chavez entre otros, participaron de este evento. ¿Por qué en Santa Cruz? porque este es el epicentro no solo económico sino también político, su rol como la región que representa 1/3 del PIB nacional la constituyen en el punto neurálgico a través del cual las políticas públicas pasan y las inversiones privadas se concentran.
Hace tan solo 5 días se dió un evento en Sucre, salvando distancias, similar al de Santa Cruz. Lo organizó la Gobernación de Chuquisaca de la mano de CAINCO Chuquisaca y la Cámara Nacional de la Industria. A diferencia de los actores del primer evento, en este solo hablaron 3 ponentes: el Gobernador Damian Cordori, el presidente del CNI Pablo Camacho y el experto en desarrollo Carlos Hugo Molina. Este evento paso sin pena ni gloria, lo expuesto ya se ha dicho, lo propuesta ya se ha escuchado, el diagnóstico ya se ha comunicado pero curiosamente poco o nada se hizo al respecto.
¿Dónde quiero ir con esto? Sencillo, Chuquisaca es una isla desconectada del país, las políticas públicas y la inversión privada nos esquivan por el peso incipiente de sus instituciones pero sobre todo de su economía. Solo en Chuquisaca el político es el mago que debe idear la fórmula perfecto para el desarrollo, el sector privado es un actor tras bambalinas que no asume su liderazgo al optar por una existencia sin voz y relegada a la discusión entre pares sin mayor influencia en las decisiones que realmente importan.
Mientras el país busca nuevos paradigmas, los chuquisaqueños insisten en su receta de "compensación igual a desarrollo". Sus instituciones se colocan guirnaldas entre sí fomentando la mediocridad y el estancamiento de la discusión. El feudalismo institucional como bien lo bautizo el autor Cesar Rojas Ríos en su cuarta edición ya de su libro "Sucre Ciudad Vagón los Hilos Negros de la Ciudad Blanca"
Si algo bueno se puede sacar del Bicentenario de la República es para lamento de muchos, el entierro definitivo de un viejo paradigma plagado de imprecisos razonamientos contradictorios entre sí y reñidos estrictamente con el propio desenvolvimiento de la historia nacional. El estatismo crónico del que Chuquisaca adolece de manera crónica y terminal debe sucumbir este 2025 para dar pie a un reinicio en base al emprendimiento, el mercado y las tendencias globales que en este momento se dirigen hacia la tecnología y la inteligencia artificial. El grito libertador del pasado cobra un nuevo sentido en este contexto, ese grito que desgarra los avejentados ropajes que visten de santo al Estado centralista y clientelar, el desarrollo no es una fórmula a punto de ser descubierta por el burócrata de escritorio, el desarrollo es resultado del libre intercambio de bienes y servicio en un mercado desregularizado sin intervención.
La creación de la riqueza es más importante que la discusión sobre las injusticias varias que se han sufrido, el mundo no es de las victimas que esperan imperturbables que alguien haga justicia por ellas, el mundo de aquellos dispuestos a caer y levantarse las veces que sean necesarias sin alzar el dedo para acusar sino para mostrar donde apunta con su horizonte de vida.














