En mi locura decidí que hoy no quería compartir mi soledad con nadie. Me senté y en mis anotaciones mentales saque la cuenta de todo lo que ha pasado de un año para acá. Entonces prendí una velita por las personas que llegaron a nuestra vida y ya no están, por los que llegaron y aún siguen, otra por las que aún no llegan. Prendí una velita por los recuerdos, por esos que no se apagan. Prendí una velita por las promesas rotas, por los sueños enterrados, por las amistades y amores diluidos en él olvido. Prendí una velita por lo que me propuse y no cumplí, prendí una velita por ese futuro incierto que tantas veces me inquieta. Prendí una velita por mis papás, esperando que su calor nunca me falte. Prendí una velita por tantas bendiciones, por lo buena que ha sido la vida conmigo aunque aveces cuestione tanto su metodología. Prendí una velita por la luna, ayer se veía tan hermosa en su fase creciente. Prendí una velita por tus ojos cafés que aún no olvido. Deje una velita sin prender, con la seguridad de que mejores días vendrán, ya habrá una razón para encender su luz y que no se apague. - Andrea