Amada Colombia con nostalgia te escribo estas letras: hoy 20 de julio se celebra el Día de tu independencia o eso se supone…se cumplen 207 años de la la firma del Acta de la Revolución en 1810. A pesar de que posees increíbles tesoros naturales, un clima variado y una posición geográfica envidiable, motivo por el cual deberíamos ser un país desarrollado y con buena calidad de vida. Debo contarte que durante estos años pasamos de ser gobernados por los españoles a una oligarquía fascista, corrupta y violenta que ha entregado nuestras riquezas naturales a las multinacionales extanjeras, ha permitido la concentración de tu tierra en pocas manos, ha monopolizado los caminos de participación política y ha permitido la violación sistemática de los derechos humanos, lo cual nos ha llevado a tener pésimos indicadores sociales, políticos y económicos. Con débiles pilares democráticos somos el país sudamericano que menos invierte en educación. Somos el segundo país más desigual y el quinto más endeudado en toda Latinoamérica. Tenemos medios de comunicación que manipulan la información para beneficio de sus intereses particulares, lo cual nos ha convertido en una Colombia enferma y desinformada gracias al periodismo irresponsable. Tenemos el segundo salario mínimo más bajo de Sur América, solamente superado por Perú, mientras que los congresistas con sueldos mensuales de $30 millones ocupan el cuarto lugar entre los mejores remunerados en Iberoamérica. Dentro de tu territorio han desplazado a 7.2 millones de tus hijos a causa de la violencia que nos ha desangrado y esclavizado durante todos estos años. La corrupción es el mayor flagelo que nos azota, políticos corruptos locales y multinacionales que saquean las arcas de nuestro Estado a través de las pirámides de corrupción. Nuestra justicia ha sido secuestrada por la politiquería, las mafias y la corrupción. Varios de nuestros presidentes y gobernantes han sido patrocinados por el crimen organizado, empresarios de dudosa reputación, y los parapolíticos que han derramado tanta sangre sobre nuestra tierra. Mi amada Colombia y es que aquí el problema no son solamente los gobernantes, el problema también somos nosotros. Como dijo Jaime Garzón “ aquí los ricos se creen ingleses, la clase media se cree gringa, los intelectuales se creen franceses y los pobres se creen mexicanos”. El problema es nuestra falta de identidad, Eres un país de nadie, vivimos en un eterno sueño americano donde no conocemos nuestra historia, pero queremos ser lo que los medios nos venden. Carecemos de memoria cada vez que elegimos sobre el futuro del país es como si nos hundiéramos en nuestra propia miseria, donde olvidamos el pasado que tanta sangre nos costó. Los colombianos tenemos que encontrar nuestra propia identidad, esa que está oculta en nuestras raíces, en la madre tierra, en nuestras selvas, en nuestros campesinos y nuestros indígenas, esa identidad que hemos construido a lo largo de nuestra historia. Quizás cuando nos demos cuenta de que somos hijos de una tierra fértil que aún no ha encontrado la libertad. Cuando salgamos de esta falta de pertenencia que nos esclaviza, tal vez podamos verte en distintos colores, olores y sabores en materia política y social. Amada Colombia solo me queda decirte que algún día espero verte libre, en paz y verdaderamente independiente. - Con amor Andrea