“Vaya... esto es más... ¿obscuro de lo que esperaba?” Dijo la rubia cereza al observar el complejo en el que ahora eran cautivos todos gracias al Dios del Inframundo, su padre, a pesar de ser parte de su familia, nunca había entrado al inframundo, y esta, su primera impresión, no era nada bueno, el lugar le resultaba inquietante y por así decirlo tenebroso, dándole así una mala sensación. “¿Crees que estaremos seguros aquí?” Inquirió la rubia cereza, al darle una mirada a su acompañante.











