Miguel Angel, Capilla Sixtina

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Miguel Angel, Capilla Sixtina
El Juicio Final, Capilla Sixtina
Creation of God
Detail of The Last Judgment, 1536–1541 by Michelangelo Buonarotti.-
«Admitamos por un instante que el hombre sea responsable y veremos como, dentro de esta misma hipótesis, la divina Justicia viola las reglas más elementales de la equidad
Si se admite que la práctica de la justicia no puede ejercerse sin sanción y sin que el magistrado la establezca, ha de admitirse también que hay una escala de mérito o de culpabilidad y debe haber otra de castigo y recompensa
Este principio admitido, el magistrado que mejor practicará la Justicia será aquel que proporcione lo más exactamente posible la recompensa al mérito o el castigo a la culpabilidad; y el magistrado ideal, el impecable, el perfecto, será el que establezca una relación rigurosamente matemática entre el acto y la sanción.
Yo pienso que esta regla elemental de Justicia será aceptada por todos.
Cualquiera que sea el mérito de un hombre es limitado (como el hombre lo es) y, sin embargo, la sanción de recompensa no lo es. El cielo es sin límites, aunque no lo sea nada más que por su carácter de perpetuidad.
Cualquiera que sea la culpabilidad del hombre es limitada (como lo es el hombre), pero no lo es su castigo: el infierno no tiene límites, juzgado por su carácter de perpetuidad.
Luego no existe relación entre el mérito y la recompensa: hay desproporción entre el castigo y la falta, puesto que el mérito y la falta son limitados y la recompensa y el castigo ilimitados. Desproporción siempre.
Dios viola las reglas fundamentales de la equidad.»
Sébastien Faure: Doce pruebas que demuestran la no existencia de Dios. Editorial La Máscara, págs. 71-72. Valencia, 1999.
TGO
@bocadosdefilosofia
@dias-de-la-ira-1
Cariño tú no estás roto. Tú eres una puta obra de arte digna de estar en la Capilla Sixtina y cada parte de ti es una pieza de arte...
Pero no todos saben apreciar el arte.