Finalmente, después de muuuuuucho tiempo, continuo con la 5ta parte de la "serie" 😅 'el vampiro de Slow Damage'
esta vez con su parte psicológica que es donde me quedé
pueden ver las otras partes de esta serie aquí → ① ② ③ ④
y las partes de la serie "escenas eliminadas de SD" aquí → ① ② ③
y si les interesa leer otros post que he hecho sobre otros personajes de SD pueden verlos aquí
ahora sí, a lo que vinimos 😎
cuando Towa le pregunta si él es el vampiro del que se rumorea, responde que no, pero como con dudas...
"...Ore wa, kyuuketsuki ja... nai"
como si en verdad dudara de si es un vampiro o no
bueno… su apariencia en sí es 'vampirezca', y lo que hace (sorber sangre) también 😒
con esa apariencia cualquiera que lo viera sorber sangre lo asociaría inmediatamente con un vampiro, aunque suene 'prejuicioso' 😔
cuando le dice que la gente está creyendo que es un vampiro, él reacciona con indiferencia
como si no le importara lo que los demás piensen o digan
como si ya estuviera acostumbrado a que la gente piense así de él y por eso le vale mierd@
aunque antes, cuando Towa le preguntó si tenía alguna enfermedad que hacía que quisiera beber sangre su reacción fue distinta...
como de susto o sorpresa
le pregunta que si está sufriendo, a lo que él responde alterado
creo que es visible que no lo hace por gusto, seguramente llevaba un tiempo lidiando con ese 'impulso incontrolable' de beber sangre, o algo que se viera como sangre
Towa le dice que sabe sobre él, y este responde muuuuuy seguro que es mentira
él aparentemente no tuvo conexión con Towa en el pasado (tienda euphoria), pero igual podría haber asumido que Towa lo vio en algún sitio o escuchó hablar de él 🙄
como estaba TAAAN seguro de que Towa mentía?
era extranjero, estaba en la cárcel o qué???
Towa le dice que sus dientes están afilados, y parece que da en el blanco 🎯
de verdad, por que sus dientes eran tan puntiagudos??
los tenía así de natural o…
cuando Towa le dice que él puede hacer realidad su 'deseo', responde como con resignación...
como si ya se hubiera hecho a la idea de que su 'sueño' nunca se haría realidad por ser 'imposible' (aunque sabemos que algo como beber sangre no es 'imposible' 🙄)
ahora pues, su 'deseo'
si se elige la opción 'vampiro' Towa le vuelve a preguntar que si está imitando a un vampiro
a lo que él responde con un rotundo NO
no estaba jugando a ser a un vampiro
y aquí su confesión
Towa le pregunta que si le gusta la sangre, a lo que él responde afirmando
nos deja muy en claro que su obsesión era la bendita sangre 🩸
"beber sangre"
"SEDIENTO"
si se saca el escenario de 'locura' entonces Towa le dirá su frase más emblemática
GO TO HELL 🔥😈
OCHITE IKU, KONO MAMA
y otras cosas feas de que algún día terminará matando un montón de gente...
y el pobre se trastorna 😔
dice que quiere beber sangre y no sabe por qué...
tiene 'sed' y lo único que le ha 'funcionado' para saciarla es el vino... 🍷
está 'sediento' y ni él mismo sabe cual es la causa...
Towa insinúa que podría tener algo que se llama 'pica', o simplemente tener un 'gusto' por la sangre, pero no creo que sea así
se veía muy desperado
como si ya no supusiese que más hacer
y aquí es donde euphoria finalmente le cumple su deseo
y entra en ese estado de 'trance', de 'éxtasis'
ya cerca del final del capítulo
si se sacó felicidad en la parte psicológica, entonces su sesión de euforia termina de forma 'exitosa' y sale un dialogo de él 'agradeciéndole' a Towa por haberle cumplido su deseo
quedó contento y con su sed saciada sueño hecho realidad, qué más podía pedir 😋
el capítulo termina con el FIN (en negro) en la parte de abajo de la página
y luego te devuelve a la ruta común, donde todos terminan 'felices'
sí, por eso dije que la sesión de euforia fue un 'éxito'
porque en este escenario él sobrevive, y los otros 3 (Ikuina/Asakura/Mizuno) también
y bueno, voy a dejar esta parte hasta aquí 😫
me hubiera gustado hacerla completa pero como tenía esta serie un poco 'abandonada' me ha tomado unos días acordarme de lo que quería escribir 😔
continuará en la sexta parte y final, ya con mis conclusiones sobre el personaje del vampiro y lo que resta del capítulo 0 😊
Um Jovem caminhava pelas ruas de uma grande cidade, triste e distraido
De repente, o garoto vê uma pessoa familiar a distancia.
-Espera, Sera que...?
O garoto começa a correr em direção a essa pessoa, ansioso.
O menino se aproxima da pessoa, que era uma linfa garota com longos cabelos laranjas e olhos verdes. A garota percebe ele se aproximando, e se vira para ele confuso.
-Haru, é você? Sou eu, Kushumaru! Eu estive procurando você por toda parte!
-Kushu? É... É você mesmo? (A Garota, Haru, simplesmente não podia acreditar no que seus olhos estavam vendo)
-Bem, é claro que é, minha querida! (Kushumaru não consegue se segurar mais, e começa a chorar)
-Kushu... Eu senti tanto a sua falta... já se passaram cinco anos... (Haru começa a chorar também e abraça Kushumaru)
- Eu sei... Mas agora, finalmente estamos juntos de novo... Estou tão feliz! (Kushumaru abraça ela de volta com força, mas doçura.)
Os Dois ficam lá, apenas chorando silenciosamente e abraçando, até...
TRIIIIIIIIIIIIIIMMMM!!!
Um despertador começa a tocar. Uma mão se aproxima e desliga.
Kushumaru, um jovem magrelo com cabelo castanho na altura dos ombros e olhos negros, estava em sua cama, pensando. Ele estava acostumado com seu despertador despertando 1 hora antes da hora certa, pois às vezes era muito difícil para ele se levantar da cama de manhã.
-Haru... eu sonhei com você de novo... Estou com saudades.
Kushumaru não conseguia se lembrar muito bem de seu sonho, mas ele se lembra que era sobre sua amada Harumi. Afinal, a única coisa com a qual ele sonhara nos últimos cinco anos foi ela
-Haru, se lembra da nossa promessa? Eu ainda estou cumprindo...
Ele finalmente encontra forças para sair da cama, e lentamente se veste para a faculdade.
Depois de se preparar, ele embala suas coisas e vai para o corredor, para pegar o elevador.
Enquanto o elevador descia, ele começou a pensar em harumi novamente. Ele tem pensado nela em quase todos os momentos dos últimos cinco anos, então isso não era novidade.
Mesmo assim, quando seu elevador chegou ao chão e ele foi sair, por apenas meio segundo, ele teve um sentimento diferente. Um sentimento de alegria. De alguma forma, naquele momento, ele sabia que este dia mudaria tudo. Mas então, esse sentimento foi embora e ele partiu para a faculdade.
"Los ideales de un dios nunca serán iguales a los de un humano, por más fuerte que se vuelva esa persona, seguirá pensando y sintiendo como un humano, vulnerable y mortal. Pocas cosas tienen tanto poder y determinación como un humano que está convencido de hacer lo correcto. Esta es una parte de la historia de una de esas personas, que por más que haya cambiado, sigue siendo y siempre será un humano.”
La sombra de las ruinas por lo general eran solitarias y tranquilas, pues incluso los monstruos que allí habitaban preferían buscar los pocos tragaluces que existían debajo de aquella montaña. Cualquier sitio donde hubiese un poco de luz era ideal para estar, tanto solo como acompañado. Llevaban tanto tiempo añorando el sol que en aquel punto cualquier luz era sumamente agradable, siendo el único lugar luminoso donde rara vez se acercaban una pequeña "cama" de preciosas flores púrpuras que crecían gracias a la luz del sol que entraba desde un alto agujero de arriba junto a los cuidados de cierta persona que pasaba por allí cada día...
Pero algo aquel día fue diferente para los habitantes de las ruinas, un niño había caído desde lo alto de la montaña, aterrizando en las flores, lo cual probablemente sería la razón de que no pereciera debido al golpe. Este había sido encontrado primero por una flor parlante y astuta, quien le habló un poco sobre el lugar donde estaba, justo antes de intentar lastimarlo. Por fortuna para el niño alguien lo rescató, guiándolo por lo que era un camino lleno de monstruos curiosos y puzzles que dificultaban un poco avanzar. En cierto punto el pequeño y esa persona se separaron, dejando al pequeño técnicamente solo en su recorrido. Pero como la mayoría de los niños de su edad no era muy paciente que digamos, desobedeciendo así la indicación de esperar a su guardián, algo que en esta línea de tiempo en particular no debió de hacer, pues algo se escondía en las sombras de las ruinas, algo que no debería de estar allí.
"Perdiste, otra vez. Has muerto casi veinte veces ¿Estás seguro de que no quieres intentar algo diferente?"
Preguntó una voz suave e infantil, casi divertida por lo que acababa de decir. El pequeño pareció dudar por primera vez antes de negar con la cabeza. De no ser porque ya sabía lo que esa persona estaba por proponer sin duda le hubiese escuchado, pero no, quien le salvó aseguró que tan solo bastaba con no herir a nadie el tiempo suficiente para llegar a un acuerdo, y así la lucha contra los monstruos que le atacaban terminaría. Quizás no estaba haciendo lo correcto, tal vez solo tenía que esforzarse más. Aunque era extraño. El monstruo que le esperaba en las sombras y no lo dejaba avanzar era muy diferente a los otros, por no decir que al estar en su presencia daba la molesta sensación de que no debería estar allí, por no mencionar los cambios raros que sufría su menú de opciones cuando la batalla iniciaba.
"Como quieras, ya te había dicho que ese rarito es mucho más fuerte que tú, se nota por cómo te acaba tan rápido que apenas puedes hacer una cosa antes de tener que volver al punto de guardado. Pero, bueno, tú mandas, compañero. Yo solo te sigo. No es como si tuviera opción."
Agregó aquel ser antes de volver a estar callado por un rato, al menos hasta que el niño volviese a encontrarse con aquel monstruo.
El sonido de sus pasos por los viejos caminos de piedra era menos entusiasta de lo que fueron al principio, casi arrastrando los pies, y no era para menos. Con su pequeña rama partida en mano se las había arreglado para avanzar por puzzles de botones coloridos, trampas de agujeros y demás, pero aquello que lo esperaba en uno de los pasillos antes de llegar a lo que su compañero de viaje aseguraba que era casi el final de las ruinas parecía casi imposible de atravesar. Siendo honestos aquel ente que le seguía le había ayudado hasta entonces, fuese traduciendo escrituras en las paredes o incluso el idioma de algunos monstruos. Ese ser parecía saberlo todo de las ruinas y los monstruos, o al menos eso pensó el humano caído hasta el momento que se enfrentaron por primera vez al monstruo negro, pues incluso esa persona mostró un rostro de desconcierto tal que apenas pudo pronunciar palabra durante la corta batalla.
Pronto estuvieron nuevamente en aquel pasillo que parecía irse oscureciendo a medida que avanzaban, lleno de grietas tanto en las paredes como en el piso, sin contar los pilares dañados. Nada de eso importaba cuando lo que parecían ser los ojos de la criatura se abrieron revelando una luz opaca entre la oscuridad, al mismo tiempo que gruñidos distorsionados se hacían escuchar, junto con el revoloteo de lo que creían eran moscas. Tal y como sucedió otras veces. El monstruo dio un salto afuera de las sombras, mostrándose ante el humano al momento de aterrizar en el suelo con tal fuerza que causó aún más grietas bajo sus patas. Allí frente a sus ojos había aparecido Final Froggit, o al menos ese era el nombre que quien le acompañaba le dio, pues cuando revisaba el menú de acciones en el lugar donde debería aparecer el nombre del monstruo se hallaban extraños símbolos y números que cambiaban cada vez que lo encontraba. Ese Froggit no era igual al resto que se habían encontrado hasta el momento. Para empezar parecía medir aproximadamente dos metros de alto, no era blanco, sino negro, con círculos rojos alrededor de su cuerpo que estaban unidos por líneas, los cuales se podía jurar que emitían una especie de brillo tóxico y quemado. Además que el cuerpo del puntiagudo ser no parecía muy estable a decir verdad, por momentos daba la impresión de estarse deformando antes de estabilizarse de nuevo.
"Allí viene"
Anunció aquel que observaba el encuentro, justo antes de que el monstruo abriese la boca en una especie de rugido y de la misma surgiera un enjambre de lo que parecían ser luciérnagas rojas, pero que en realidad eran moscas, que en poco tiempo rodearían al humano. Ese fue el momento en que todo se oscureció anunciando el inicio de la batalla, pronto el alma del niño fue invocada afuera de su cuerpo para posarse al nivel de su pecho, ya a la vista del Final Froggit para ser atacada en cuanto fuese su turno. Aun así el humano de cabellos castaños estaba determinado a sobrevivir, estaba cansado de no poder avanzar de ese punto aún a pesar de cuanto se esforzaba. Para colmo la frustración no tardaría en incrementar una vez más cuando de nuevo viese que en su menú de acciones estaban de alguna forma "bloqueadas" las opciones además de Analizar; no solo eso, tanto la opción de Perdonar como de Huir también estaban inutilizables, pues nada sucedía cuando el humano intentaba usarlas. Básicamente solo podía usar Objetos (que en ese momento ya no llevaba ninguno consigo) y Luchar.
"Te dije que tomaras más de un caramelo, pero noooo, preferiste hacerle caso a una tonta nota."
El humano apretó los dientes con cierto nerviosismo, sintiendo la presión de encontrarse en una batalla de la cual no podría librarse por las buenas y de la que tampoco podía huir. Todo eso mientras el monstruo que tenía al frente esperaba el momento para atacar, prácticamente acechándolo de forma inquieta. Él no quería volver a morir, pero tampoco deseaba matar a nadie. ¿Realmente era como aquella flor le había dicho? ¿Al final debía decidir entre matar o morir? No deseaba creer eso, prefería confiar en lo que la persona con apariencia similar a una amable cabra le dijo, que podía llegar a resolver cualquier conflicto sin lastimar a nadie. Nuevamente hizo lo único que podía hacer: presionar el botón de luchar pero fallar a propósito el ataque.
"Empiezo a creer que te gusta el dolor, ¿sabes? ¡Ya llegan!"
Tal y como se esperaba tan pronto el humano terminó su turno el monstruo con apariencia de un oscuro rey rana atacó, dirigiendo a sus moscas velozmente contra el alma del pequeño. Con cierta habilidad adquirida en poco tiempo a base de derrotas logró esquivar a la mayoría de ellas, recibiendo daño pero no el suficiente para morir, sin embargo otro indicio de que esa batalla era por más injusta era que el monstruo utilizara un segundo movimiento, aprovechando la distracción de sus moscas que ya no lograban acabar con el humano de un solo golpe, saltando hacia él para impactarlo e hiriendo con su puntiagudo cuerpo el alma humana, y si no lo lograba la primera vez rebotaría desde donde había caído para intentarlo de nuevo hasta acertar. Aquel ser oscuro era tan fuerte que de una sola embestida el humano ya estaba en el piso con solo dos puntos de HP. Un golpe más y estaría acabado.
"Auch, eso en serio debió doler. Pero, hey, te doy crédito por no morir en el primer turno. ¿Qué harás ahora? No podrás soportar otro ataque como ese."
Aquello era verdad, si con veinte de HP apenas y había podido sobrevivir no había forma que lograse pasar de ese turno con solo dos puntos. ¿Qué podía hacer? Su menú seguía parcialmente bloqueado y ese monstruo no daba señales de ceder de ninguna forma. ¿Acaso iba a bloquearle el camino y mantenerle allí atrapado por siempre?
"Sabes. Yo tampoco me siento muy feliz al respecto, pero tendrás que hacerlo. Aún si vuelves al punto de guardado y esperas un tiempo, él no se irá, e incluso irá a por ti como ya lo hizo antes. Este tipo realmente quiere acabar contigo. Nadie va a juzgarte por defenderte..."
¿Era verdad eso? ¿Sin importar lo que hiciera o lo que no hiciera sería incapaz de evitar que uno de los dos saliera lastimado? No era justo, solo quería salir de allí y aun así...
"Solo será por esta vez."
Escuchó cual susurro en su oído, tomando la rama con ambas manos como si de una espada se tratara después de ponerse de pie. Su cuerpo temblaba y su alma dolía, aunque no podía saber si era por el daño recibido o por lo que estaba a punto de hacer. Esperaba algún día poder perdonarse a sí mismo por eso. Presionó el botón de Luchar, y esta vez apuntó correctamente.
- Lo siento...
Pronunció el niño, dejando que dos lágrimas surgieran de sus ojos cansados. Ya no había vuelta atrás después de eso. Aún si no lo derrotaba en esa ocasión solo le quedaría intentarlo hasta conseguirlo, pues creía que no tenía otra opción, al tomar la decisión su destino quedaría marcado y no iba a poder escapar de las consecuencias.
...
...
Sin embargo.
- ¡Me rehúso!
Anunció una voz al mismo tiempo que algo era disparado al espacio entre el humano y el Final Froggit, deteniendo el ataque del primero, quien quedó paralizado del susto. Tan pronto el objeto lanzado impactó con el piso la atmósfera oscura de la pelea pareció romperse como si del cristal de una ventana se tratase. La batalla había sido detenida. El humano que había quedado nuevamente sentado en el piso sumido en la confusión miró a su alrededor sin entender que había pasado. Solo al recordar lo que le había detenido miró en dirección al piso, sorprendiéndose aún más de lo que ya estaba. Había lo que parecía ser un cuchillo negro clavado en el suelo, uno cuyo filo tenía marcas similares a las del cuerpo de Final Froggit.
- ¡Justo a tiempo!
Volvió hablar aquella voz animada y desconocida, al mismo tiempo que el cuchillo se sacudía hasta desclavarse por sí solo del piso y pasar al lado del pequeño dirigiéndose a sus espaldas. Tan pronto el humano se diera la vuelta sin levantarse aún del suelo sería testigo de la presencia de quien parecía ser otro humano. Físicamente similar a un adolescente de cabello castaño, piel clara y una gran sonrisa. El desconocido usaba ropas algo extrañas de aspecto futurista, en especial debido a unas gafas raras que no dejaban ver sus ojos. Aquel que recién aparecía pronto tuvo el cuchillo en sus manos, estaba de pie y a primera vista lucía muy confiado.
- Me rehúso a dejar que te rindas, compañero.
Anunció aquella persona desconocida para el niño, quien sin dejar de sonreír caminó hasta quedar a su lado.
- ¿Qui-quién...?
El humano menor ni siquiera tuvo tiempo de terminar su pregunta pues el rugido del Final Froggit pronto le recordó que seguía allí, y si era posible parecía aún más enojado que antes.
- Parece que a alguien no le hace gracia lo que hice. Está bien, a mí tampoco me hace gracia tu cara, sucio virus.
Dijo el adolescente en un tono de burla, sacando la lengua en una mueca que provocó que el enemigo no dudase en enviar muchos proyectiles mosca en su dirección. El niño intentó protegerse con sus brazos, demasiado confundido para recordar que eso de nada serviría. Sin embargo no recibió daño alguno, y cuando quitó los brazos de su rostro dio un pequeño brinco al ver que una especie de barrera verde translúcida estaba protegiéndolos a ambos de los ataques de Final Froggit. También pudo notar que cerca de la mano libre del recién llegado había un rectángulo flotante de color verde también, siendo aquello en realidad un teclado holográfico digital.
- Oye, pequeño, será mejor que te escondas. Por esta vez me encargaré por ti de controlar la situación.
Sentenció el humano adolescente, haciendo desaparecer el teclado y la barrera, avanzando hasta interponerse entre el monstruo y el pequeño, apuntando con su cuchillo al enemigo que tenía al frente. El humano más pequeño pareció dudar, aun cuando logró ponerse de pie algo no le permitía hacer lo que le habían indicado.
- No te preocupes -dijo el adolescente sin mirarlo, aunque fácilmente se deducía que debería de estar aun sonriendo- no pienso matarlo.
Aquello pareció darle al niño la determinación suficiente para asentir y buscar refugio detrás de uno de los pilares más alejados del lugar de la batalla pero desde donde aún podía ver lo que ocurría.
- Okey, dark froggit -dijo el humano del cuchillo negro, observando cómo en el tiempo que había tardado en convencer al otro humano de esconderse el monstruo había duplicado su tamaño, sin mencionar que ahora su cuerpo se encontraba aún más distorsionado que antes- tiempo de eliminar la amenaza.
Tan pronto aquello fue anunciado, la verdadera batalla comenzó. El monstruo cuyo cuerpo y apenas mantenía la forma de lo que fue alguna vez dirigió un gran número de moscas que en aquel punto parecían bombas dirigidas de los grandes que eran. Nuevamente el teclado holográfico se hizo presente, y a una velocidad sobrehumana el humano tecleó sin ni siquiera ver los botones, esta vez formando un agujero cuyo interior parecía ser negro y estar lleno de cubos verdes, justo al frente de sí mismo, donde las moscas terminaron entrando y casi al instante saliendo de nuevo aunque esta vez en dirección al Final Froggit donde explotaron al impactar contra el mismo.
- ¿A que no te agrada que te lancen basura?
Se burló el chico observando como aquello apenas y había hecho que el enemigo titubeara, pero sin duda le había hecho desesperar todavía más. Era tiempo de ponerse serios.
- ¡Mi turno!
Anunció justo antes de dar volver a teclear y tomar impulso justo donde estaba para salir corriendo cual bala en dirección al monstruo negro. Estaba claro el enemigo no se iba a quedar quieto mientras lo atacaba, aquella no era una batalla tradicional. Así que no fue sorpresa que elevara sus patas delanteras buscando aplastar a su adversario. Sin embargo el humano esquivó cada ataque de nuevo, a una velocidad tal que parecía dejar una estela tras de sí. ¿Realmente era un humano? De cualquier forma este aprovechó la oportunidad para saltar sobre la pata del monstruo rana antes de que la alzara, usándolo prácticamente de elevador antes de dar él mismo un salto que lo dejó al nivel de la cabeza del enemigo. El monstruo no tardó en abrir la boca para que más moscas surgieran, esta vez su adversario ni se molestó en esquivarlas, simplemente cortó todas las que pudo hasta abrirse camino en el aire, recibiendo un poco de daño pero nada que le hiciera perder la sonrisa. Al final había cumplido su objetivo, el cual era atacar directamente el rostro del Final Froggit haciendo un corte diagonal en su cara atravesando uno de los círculos rojos que tenía.
La criatura rugió de modo distorsionada, como si aquello realmente le hubiese dolido, aunque extrañamente cuando el corte se realizó lo que se había roto parecía ser una capa negra que reveló un interior blanco. Los restos de aquella cosa negra se distorsionaban un poco antes de desaparecer, pero aquello no había terminado. El Drak Froggit no estaba dispuesto a rendirse, pero ciertamente nunca tuvo oportunidad contra la persona que siguió haciendo uso de su velocidad y demás trucos junto a su cuchillo para acercarse lo suficiente y atravesar todo círculo rojo que pudo en el cuerpo del monstruo, haciendo que al final pareciera como si todo el tiempo estuvo cubierto por una pintura negra y desagradable que se había secado sobre él.
- ¡Eso será suficiente!
Sentenció el humano quien pronto corrió para estar al frente de su enemigo, esta vez no cortando, sino "clavando" el cuchillo en su pecho. En esa ocasión no hubo rugido. La criatura prácticamente se paralizó como si la hubiesen congelado en el sitio, aunque su cuerpo parecía deformarse de segundos como si de la imagen de una pantalla dañada se tratase. El cuchillo desapareció y en su lugar apareció un nuevo teclado holográfico, solo que este era más grande y de color rojo brillante. El joven no perdió tiempo, comenzó a teclear con ambas manos a gran velocidad hasta que al final solo aparecieron dos botones en el teclado: "Reparar" y "Formatear". No dudó ni en segundo en presionar el primero, momento en que una secuencia de carga se mostraba en el teclado al mismo tiempo que el color cambiaba de rojo a verde y al final solo quedó una carita feliz antes de que la figura del monstruo paralizado empezara a iluminarse con un color verde y cálido. Todo rastro del material negro y rojo desapareció, y al final cuando la luz dejó de ser casi cegadora, donde antes había estado un monstruo gigante y feroz ahora solo quedaba un Final Froggit blanco de un tamaño promedio que parpadeaba varias veces con una expresión confusa.
"¡El virus ha sido eliminado! El área ahora es segura."
Anunció una voz digital que no parecía pertenecer a la persona del cuchillo, el cual volvió a materializarse y regresó a manos de su dueño al instante.
- ¡Heh! Muy fácil - Rió el adolescente, antes de avanzar hasta donde se encontraba Final Froggit, el cual del susto retrocedió. – Hey, amigo, todo está bien, ya estas a salvo. ¿Quieres volver a casa verdad?
El monstruo pareció dudoso al principio pero al final asintió. Para entonces ya el humano había invocado su teclado y tras presionar algunos botones un nuevo agujero apareció.
- Este enlace te llevará de regreso a New Home. Confía en mí, volverás pronto con tu familia
Aseguró el chico sonriente, cuya actitud confiada y amable pareció convencer al monstruo después de unos segundos de meditación. En poco tiempo avanzó, dando saltos hasta el portal, el cual se cerró tan pronto lo atravesó.
- Pues vale, ya casi terminé. ¡Oye, compañero ya puedes salir!
Avisó al niño quien había estado todo ese tiempo tras uno de los pilares más alejados, saliendo de su escondite de forma lenta pero cada vez más seguro, avanzando hasta quedar a una distancia prudente del extraño.
- ¿Estas bien? Bueno no, veo que sigues con solo dos de HP.
Comentó el adolescente a la vez que se respondía él mismo, empezando a rebuscar en sus bolsillos, de donde sacó una barra a medio comer de chocolate.
- Ten, el chocolate lo cura todo, heheh.
Aseguró de forma orgullosa después de dejar el dulce en las manos ajenas, dejando las dos manos propias apoyadas en su cintura.
- Gracias...
Pronunció Frisk con una voz baja e insegura, más no tardó mucho tener una pequeña sonrisa en su rostro después de probar el delicioso alimento mágico que dejó su HP al máximo de nuevo. El adolescente esperó de forma paciente a que el pequeño terminara, momento en que su expresión tuvo al fin cierta seriedad, agachándose para quedar al mismo nivel del otro humano.
- Escucha compañero, ya yo me he encargado de esa cosa, pero el daño que hizo no se reparará por completo hasta que hagamos un Reset. ¿Entiendes?
El pequeño miró muy sorprendido al ajeno.
- ¿¡Co-como sabes de los Reset?! –
- Eso no importa ahora. Solo confía en mí, ¿vale? Una vez se haga, este mundo quedará libre de los efectos del virus, y tu menú de batalla volverá a la normalidad. No tendrás que volver a herir a nadie, a menos que quieras hacerlo.
- Yo... Yo no quería...
Antes de que el humano pequeño terminara la triste frase, el más alto posó su mano sobre la cabeza ajena, frotándolo un poco para aliviarlo.
- Lo sé. Esa cosa no te dejó opción, así que no te culpes por eso. Sé que no querías hacerlo... - fijo empezando a caminar en dirección a las espaldas del niño- sé que ninguno de los dos quería hacerlo.
Concluyó, mirando sobre su hombro, dejando su vista fija en una pequeña figura casi transparente que se escudaba detrás del pequeño humano, la cual no dejaba de ver al adolescente con confusión, cierta desconfianza y quizás algo de culpa.
- Pero no se desanimen. Aún les queda un gran camino por delante; y será difícil, no les voy a mentir. Aun así espero que sigan por el buen camino y continúen apoyándose el uno al otro como buenos compañeros -expresó el adolescente volviendo a estar de frente a ellos, sonriéndoles y dedicándoles un pulgar arriba- okey, tiempo de irme, no olviden mantenerse determinados ˜ -
- ¡Espera! Tengo muchas preguntas, ¿qué era esa cosa? ¿La llamaste virus? ¿Y cuál es tu...? –
- ¿Chara?
Aquella voz sorprendió a los dos humanos y a cualquier otro ente presente en el lugar. Desde la salida del pasillo casi completamente destruido se acercaba un monstruo de pelaje blanco y túnica verde. Este no dejaba de ver a ambos humanos como si estuviera viendo a un fantasma, primero con sorpresa pero en poco tiempo sonrió hasta el punto en que lágrimas empezaron a surgir de sus ojos.
- ¡Oh Chara! ¡De verdad eres tú!
Exclamó Asriel Dreemur, el guardián de las ruinas.
"¿¡Él puede verme!?"
Preguntó la entidad con forma de humana muy similar al otro niño caído, pero todavía más parecido al adolescente que en esos momentos había perdido la sonrisa, como si se tratara de una versión suya varios años en el futuro. El joven monstruo similar a una cabra con cuernos avanzó primero dudoso para después casi correr hasta donde el adolescente estaba. Pero este no lo esperó, pronto usó su teclado para invocar un portal a sus espaldas donde entró nada más caminando hacia atrás, escuchando como aquel Asriel llamaba su nombre una última vez antes de que el portal se cerrara.
Ahora Chara se encontraba en un espacio a primera vista infinito, negro y con un sin fin de números binarios a su alrededor. Con una expresión neutral hizo aparecer el teclado al frente de él, empezando a teclear, invocando una pantalla donde mostraba el lugar donde antes había estado, observando como Asriel intentaba encontrar el lugar por el cual se había marchado sin resultado alguno. No podía seguir haciéndolo sufrir de esa forma.
Aquella línea de tiempo no era muy diferente a las originales, a excepción por el hecho de que en el pasado cuando el Chara y Asriel de ese mundo elaboraban su plan para salir del subsuelo y liberarlos a todos, fueron descubiertos por su madre, la reina Toriel. Sin embargo para entonces Chara ya estaba enfermo debido al veneno y nada podría salvarlo. De alguna forma convenció a su madre de tomar su alma, para que su muerte no fuera en vano y así ambos ir a la superficie y encontrar el resto de las almas que hacían falta para romper la barrera. Chara le aseguró a su madre que no tendrían que matar a nadie, pues allá arriba había muchas personas que morían a diario y que solo tendrían que pedir sus almas cuando su tiempo se acabase. Toriel, la madre de Chara y Asriel, esposa de Asgore y reina de todos los monstruos, aceptó. El resto de la historia es tal y como el resto. Los humanos al ver un monstruo en la superficie con el cuerpo de un niño en mano no dudaron en atacarla, provocando la ira de Chara, quien no quería ver como su madre era asesinada. Pero Toriel no permitió que usaran su poder para herir a nadie, pues amaba demasiado a su hijo como para permitir que se convirtiera en un asesino. Ambos regresaron al subsuelo, donde el cuerpo de la reina se convirtió en polvo, haciendo que en el jardín del salón del trono crecieran hermosas flores purpuras. El rey, lleno de dolor, declaró la guerra a los humanos. Asriel tras ver a su padre asesinando a los humanos que caían huyó a las ruinas, queriendo mantener los ideales de su madre y determinado a proteger al resto de los humanos que cayeran, llevándose consigo el cuerpo momificado de Chara y enterrándolo en el único lugar de las ruinas donde el sol llegaba casi todos los días. Ese era el mundo donde el Chara adolescente acababa de estar, el cual debía reiniciar para permitir a sus habitantes recuperar la normalidad de sus vidas sin intervención de algún molesto virus que los llevara tarde o temprano a la destrucción. Simplemente bastó con hackear el código de esa línea del tiempo, haciendo aparecer el botón de Reset en su teclado, sobre el cual posó su mano para iniciar el restablecimiento del sistema. Con aquello hecho nadie en ese mundo sufriría las consecuencias de lo hecho por el virus, tampoco lo recordaría, y tampoco recordarían al joven que los ayudó.
"- Vamos mi pequeño amigo, yo te guiaré por las ruinas, sígueme -"
Escuchó decir al Asriel de la pantalla mientras tomaba la mano de Frisk como si de su pequeño hermano se tratara. Solo entonces cerró la pantalla, su trabajo en esa línea temporal estaba hecho. Aquel era su trabajo como anti-virus viviente, alguien que se dedicaba a recorrer todos los mundos y líneas de tiempo existentes en el basto multiverso para asegurar que siempre estuvieran libres de la amenaza de la plaga de virus que podía amenazar a cualquiera en cualquier momento. Corrector Chara, así se hacía llamar.
Un suspiro profundo y melancólico escapó de los labios de Chara, llevando la mano hasta su rostro para retirar las gafas que siempre llevaba y frotar un poco su rostro.
- Nunca puede ser tan fácil...
Lamentó solo para sí, necesitando unos pocos segundos antes de volver a ponerse las gafas y sonreír como si nada hubiese pasado.
- ¡Vale! Sigamos con el buen trabajo. Muchos Aus y muchos virus que deletear.
"Iniciando análisis. Se ha detectado una amenaza en..."
Hacía un tiempo que quería escribir este post sobre el manga precuela de SD, llamado capítulo 0 "deseo" en el juego
en realidad quería escribirlo completo pero por falta de tiempo tendré que dividirlo en partes 😫
voy a comentar o mejor dicho "desahogarme" sobre este personaje, que es en quien me voy a enfocar
El Vampiro
Sí...
EL FAMOSO "VAMPIRO" DE SD
(el vampiro, versión Sumimoto, artista del manga)
(y el vampiro versión Yamada Uiro)
Aaaaahhhh...... ¿¿¿por donde empiezo??? 😞
pues, desde el principio, ¿no? 🙄
Cuando empezábamos a tener noticias frescas de SD después de toda esa TORMENTOSA ESPERA ⚰ (2016-2019) y salió el manga precuela en el 2020, ni me pasaba por la mente que me encariñaría tanto con este personaje
y lo digo porque cuando el manga salió ni siquiera sabíamos si la historia aparecería en el juego o se iba a quedar solo como eso, un manga precuela
para ese momento, si no mal recuerdo, creo que solo conocíamos los nombres de los personajes principales, y en ese manga vimos a Kotaro, Mayu y Eiji por primera vez
(Kotaru/Mayu/Eiji versión Sumimoto)
pero no se sabía si aparecerían en el juego, es por eso que hubo hasta especulaciones de que el vampiro podría ser la ruta verdadera, incluída yo
yo también lo llegué a pensar 😏, y hasta me hubiera gustado, porque como dije, me encariñé demasiado con este personaje
lo amo
simplemente lo amo T__T 💓
(pensé que ellos tres también podrían aparecer en el juego pero no...)
Ya mencioné esto en otro → post ← pero los modelos de Towa me parecieron más interesantes y...... ¿atractivos? 🤔
(comparación de diseño entre los cuatro personajes principales y los modelos)
quiero decir... ellos (T 🥼/R 👊/M 🚬/F 👓) son apuestos, pero personalmente me gustaron más los modelos 😕
en sus capítulos hubo más misterio, más tensión, MÁS DE TODO 😲
te enganchaban
te daba ese "impulso incontrolable" 😅 de seguir avanzando la historia
pudimos disfrutar más de Towa en su faceta de "euforia"
cosa QUE A MÍ PARECER se perdió mucho en las rutas principales
PERO OJO... que esto no es exclusivo de SD
como que se ha estado dando dando últimamente ーー;
que los personajes secundarios resulten más llamativos/interesantes que los personajes principales
(lo digo porque en VNDB a veces veo comentarios así)
PERO BUENO, volviendo al tema del vampiro
MI PROBLEMA o más bien LO QUE NO ME GUSTÓ del juego en relación con este personaje, es que comparado con los otros modelos de Towa
él fue el más... "desperdiciado" por así decirlo
lo cual se me hizo un poco raro, ya que tanto la ruta común como la ruta de Fujieda EMPIEZAN CON SU PARTE PSICOLÓGICA
CON SU ESCENA DE EUFORIA...?
pienso que él también debería haber tenido SU PROPIO CAPÍTULO, en el cual pudiéramos saber más sobre él, porque no sabemos ABSOLUTAMENTE NADA, excepto la poca información que nos dan en el capítulo 0, QUE NI SIQUIERA ES "SU" CAPÍTULO, SINO EL DE SAKAKI 😡🤬
y pues es precisamente esto lo que, diría, que me entristeció un poco con este personaje
no supimos ni su nombre, ni siquiera se sabe quien fue su seiyuu
tampoco parece que haya tenido alguna conexión con Towa en el pasado
de los otros tres (Asakura/Ikuina/MizunoKirihara) si supimos un poco de sus pasados, pero de él no hay prácticamente NADA
Y... A DIFERENCIA de ellos, él no parecía disfrutar lo que hacía
es el único que tiene sentimientos de culpa después de que Towa le cumple su "deseo"
lo digo porque después de la euforia los otros tres quedaron FELICES Y CONTENTOS
MUUUY SATISFECHOS...
mientras que él se siente mal
Ya sé, ya sé 😤 “Achakura chi che arrepintió 👶” bla bla bla 🤪
sí, es verdad que mostró arrepentimiento en la ruta de Fujieda, pero lo suyo fue POR OTRAS RAZONES, no por haber creado a su “angel” 👼
Ikuina mencionó en su capítulo que se sentía mal por hacerle daño a las flores, pero NO se sentía así por las personas, así que su supuesto "suicidio" en la ruta de Madarame, me dejó dudas
no sé si realmente fue por “sentir culpa” o fue que lo "suicidaron" los del grupo Takasato
Y NI HABLAR DE MEGUMU Y NOZOMU 😩
estos dos ni yéndose al infierno se hubieran arrepentido
Si bien es cierto que en la ruta común él también queda con su sed saciada y su corazoncito contento
su "SHI-A-WA-SE-DA" se ve raro...
fragmentado
como si se hubiera desmayado o muerto a medio camino, no sé....
Bueno... ya me desahogué un poco comentando sobre el personaje, así que de momento lo dejaré hasta aquí 🤯
en la próxima parte voy a resaltar las partes que me llamaron la atención del capítulo/manga
Uma jovem acorda em sua cama, sem qualquer motivo particular. O Sol já estava brilhando alto no céu, mas para ela não importava. Ela não tinha compromissos pela manhã, o que era ótimo, já que é muito difícil para ela sair da cama. Ela sentia que sua vida não tinha significado, e que não tinha tido nenhum nos últimos cinco anos. Ela olhou para um relógio digital na parede de seu quarto, e notou que já passava das 15:00. Ela soluçou enquanto Lágrimas fluiam pelo seu rosto. Era sempre assim, ela acordava triste e chorando, lembrando-se de seu amado, e a promessa que tinham feito um ao outro.
-Kushu... Ainda estou cumprindo nossa promessa. Então, onde quer que esteja agora, seja feliz, certo?
Ela disse isso em voz alta, como se de alguma forma seu amado pudesse ouvi-la.
Ouvindo uma voz vindo de dentro do qarto, uma velha empregada bateu na porta.
-Senhora Harumi? Você está acordada? Você precisa de alguma coisa?
- Não Giselle, obrigado... Na verdade, você poderia preparar um banho para mim, por favor? – Harumi esperava lavar suas lágrimas e tristeza, como ela tentava fazer todas as manhãs.
-Claro, senhora. Vou preparar agora mesmo!
Giselle se afasta da porta para preparar o banho de seu mestre.
Harumi tentava secar suas lágrimas. Ela não podia deixar a empregada vê-la assim. Na verdade, ninguém deveria vê-la assim. Ela era um novo rosto no mundo musical, mas ela ainda tinha que manter sua imagem.
Mas era muito para ela, e Harumi não conseguia parar de chorar.
Uma batida na porta chamou a atenção de Harumi, fazendo com que ela largasse o lenço.
-Senhora Harumi? Está pronto.
-Ah, certo. Obrigado, Giselle. Eu só... Só preciso ficar sozinha um pouco.
-(Senhora Harumi.....)
Harumi tentava esconder seus sentimentos, mas Giselle sabia. Afinal, ela podia ouvir os soluços por trás da porta...
Harumi levou mais de meia hora para finalmente secar as lágrimas, e para sair do quarto. Ela foi ao banheiro, mas naquele momento a água já estava fria. Mas ela não se importava. Ela entrou na banheira, e começou a se lavar, quase mecanicamente, como fazia todas as manhãs.
Depois que ela terminou, Giselle trouxe uma toalha, e harumi secou-se. Depois disso, Harumi vestiu suas melhores roupas. Ela tinha uma reunião com o produtor marcada para aquela tarde, e ela tinha que parecer perfeita.
Giselle trouxe para harumi seus antidepressivos e uma torta de maçã caseira que ela tinha assado. Harumi agradeceu Giselle, tomou seus remédios e uma fatia da torta, e foi até a porta da frente para sair. Quando ela estava saindo, Giselle a parou, e a abraçou, sem dizer nada.
Durante a duração desse abraço, Harumi se sentiu um pouco melhor. Mas ela tinha que sair, então ela beijou Giselle na testa e saiu.