Jiafen no logro ni procesar que en su casa se encontraban dos compañeros de su esposo, junto a 4 extranjeras, de la cual solo conocía una, cuando ellos ya estaban "huyendo" del lugar, no entendía que pasaba; lo único que logro comprender fue que su esposo se enteraría de que ella había llegado, por lo cual opto por encender su celular, encontrando miles de mensajes y llamadas de su esposo.
Jiafen suspira pesadamente, ordena un poco la sala, antes de desempacar sus cosas, y leer los mensajes que le había dejado su marido, esperando de que él no hubiera ido al departamento y haya visto su maleta, para no tener que inventar alguna escusa, estaba agotada.
La esposa de Siwon, si había viajado a China, los días que él estaba en Londres, pero no a la alejada casa de sus abuelos como le había comentado a su esposo, si no en una cabaña cerca de un lago, que en esta época del año era poco visitado, junto a su amante, con el que llevaba cerca de 3 años.
Él chico había sido su pareja cuando estaba en secundaria, pero se separaron poco antes de ingresar a la universidad, cortando todo contacto; pero él la seguía desde su primer trabajo como actriz, y cuando supo que ella y Siwon estaban comprometidos, volvió a su ciudad natal, buscando a su familia, con escusas de organizar una junta con todos los de su generación de secundaria, para obtener su teléfono y ponerse en contacto con ella, y con la misma escusa se vieron en un café poco conocido de HongKong, para que ella no tuviera problemas; luego de aquel reencuentro siguieron en contacto.
Shun Wong viajo a Corea, con la idea de impedir la boda de su aun amada Jiafen, alcanzo a verla antes de que fuera tarde, hablo con ella y le explico que que aun la amaba y que nunca la había podido sacar de su corazón, y aunque no estuvieron en contacto por largos años el estaba pendiente de ella, y la seguía en su carrera como actriz, y que al saber que se casaría supo que debía hacer lo imposible para impedirlo y que volvieran a estar juntos; la beso con furia y amor, reclamando sus labios como de él y que ni por lo más maravilloso que fuera Siwon, él era el hombre que debía estar a su lado. No fue solo un beso, fueron varios, acompañados por caricias y besos apasionados, que los regresaban a sus años de novios en secundaria; los besos se volvieron más apasionados y las caricias una necesidad, de apoco el vestido de novia que ella ya llevaba puesto fue olvidado en el piso, como lo fue la ropa de él. Jiafen se le entrego a Shun sin pensar que estaba a minutos de contraer nupcias.
-Debes escapar conmigo - le trataba de convencer Shun a Jiafen, mientras aun estaban desnudos en el piso.
-no puedo hacerle eso a Siwon
-Acabamos de hacer el amor, y dices que no le puedes hacer eso a Siwon
-¿en que sentido? -le reclamaba el chico - Casarte con alguien sin amarlo y haber acostado con otro minutos antes de la boda es peor que no casarte con él -le trataba de hacer comprender -aun es tiempo
-Pero si puedes acostarte conmigo y romperme mi corazón.... no pensabas en el mientras gemías mi nombre
-No digas esas cosas, yo amo a Siwon, lo que acaba de pasar fue un desliz -Se quejo la chica, buscando rápidamente su ropa, y colocándose como podía un vestido, que le habían ayudado a poner entre dos.
-¿Un desliz? -repite Shun - ¡si eso soy para ti, entonces cásate! -le grita con odio- pero el no te hará vibrar como lo he hecho yo
-Shun entiende, no puedo hacerle eso a Siwon, sus fans me matarían, mi carrera moriría -le responde la chica- ¿como quieres que lo haga?- en ese momento Shun se dio cuenta que su amada no amaba a Siwon, si no era puro interés y miedo porque se casaría con él, no sabia que hacer, si insistir porque eso era incorrecto y que escaparan juntos, o irse por aquella decepción.
Shun se vistió sin decir más nada, y de la misma forma ayudo a Jiafen con el vestido, la peino de nuevo, tenia experiencia, había trabajado un tiempo en un salón de belleza para costear sus estudios. La novia no sabia que hacer ni como reacciono, solo se dejo. Shun, le dio un beso en la frente, de forma de despedida, y se dirigió a la puerta, pero antes le dijo:
-Estas muy equivocada si crees que esas razones son suficientes para casarse, si te arrepientes sabes mi número, yo te amo y te seguiré amando, solo espero que recapacites y madures, y que al hacerlo vuelvas a mi, pero si no es así, espero que logres ser feliz con tus mentiras... Se feliz Jiafen, se feliz por los dos, porque en tus manos he decidido dejar mi corazón y junto a el mi felicidad... Te amo Jiafen, pero no presionare más
Y se fue, sin nada más que decir, destrozando su corazón y el de su amada, que como pudo se presento en el altar, para casarse con el caballero de super junior, Siwon, que le sonría con todo el amor que es humanamente posible.
Para su matrimonio Jiafen no lloraba por la felicidad de poder compartir la vida con Siwon, como le hacia creer a todos, si no por recordad las palabras de Shun, que aunque era muy ciertas, ellas no pudo tomar y seguir sus consejos.
No pasaron más de 3 meses desde el matrimonio, cuando Super Junior comenzó con una nueva gira por Asia, y mientras estaban en Japón, Jiafen visito a Shun, arrepentida de su decisión, jurándole su amor únicamente a él, pero sin ser capas de divorciarse de Siwon, aun tenia miedo de su futuro si hacia eso.
Shun fue paciente con ella, se visitaban de vez en cuando, solo conversaban, como amigos; pero un noche Jiafen bebió de más, y se le abalanzo a Shun y esa noche lo hicieron de nuevo; y al amanecer hablaron de su nueva relación, ella seguiría por Siwon, mientras veía cuando pudiera a Shun, comenzado una relación furtiva, siendo amantes desde ese momento, Shun no podía estar otro día sin poder besar a la mujer que tanto amaba.
Has el momento todo iba miel sobre hojuelas para Jiafen, durante más de dos años y su esposo ni nadie sospechaban de nada.
SungMin suelta un largo suspiro una vez dentro del ascensor, logrando sacarle una sonrisa a las chicas, que sospecha la razón del mayor para sacarlas tan rápido de aquel departamento
-Sungmin - le llama Vale, el chico la observa fijo -gracias por eso -el chico sólo le sonríe como respuesta
-¿Siwon sabrá que llego Jiafen?- pregunta al aire Leeteuk
Sungmin trata de que callé, y que no diga algo que haga reaccionar a las extranjeras, pero antes de que el mayor pueda decir algo, el ascensor llega al pent-house
-chicas creo que es bueno que cuenten su versión de los hechos- dice el líder del grupo, empujando suavemente a las extranjeras, para que se acerquen a donde aún se encuentran bebiendo Siwon, Kyuhyun y Donghae.
- hyung, no las obliges- le pide Min -ellas deben ser las que decidan cuando hacerlo
-perono me gusta ver a mis dongsae enojados con sus amigas-le responde Teukie.
- tranquilo Sungmin - toma la palabra Roma, girando para ver a ambos chicos- Leeteuk tienen razón -mira a sus amigas- debemos arreglar las cosas- sus amigas sólo suspiran
-¿no podría ser en otro momento?-pregunta la menor
- algo me dicen que ya deben estar pasados de copas.
-se ven muy felices con la botella de vino - agrega Vale.
- no creo que con solo una sé emborrachen - comenta Leeteuk
-y falta Heechul - agrega Paula.
SungMin y Leeteuk, analizan la situación a solo pasos del ascensor, la verdad los chicos parecían haber sucumbido ante los efectos del alcohol, ¿Qué tanto habían tomado en el rato que estuvieron solos?
-creo que no debí dejarlos solos, y con una botella de vino - puntualiza Leeteuk, su compañero y sus nuevas amigas ríen -éstos niños - suspira - me sacarán canas verdes.
- nunca cambiaran - comenta Sungmin, mientras niega con la cabeza. -ok! -casi grita el chico, mientras da un aplauso- ¿Quién me ayuda a prepararles un remedio?
-Sungmin, déjanos a nosotras- le dice suavemente Vale -Es tarde, deberías estar con tu familia - el chico le sonríe - igual que tu Leeteuk.
-Sora entenderá que debo cuidar a mis otros niños- los 6 ríen por su comentario - ve Sung-ah, nosotros nos hacemos cargo.
-esta bien hyung - respondo el menor
- si sucede algo, no duden en llamarme, nos vemos - hace un reverencia para despedirse de todos, y se marcha a su departamento, mientras los otros 5 se dirigen con cuidado a la cocina, para no "molestar" a los ebrios.