Pieza artística:
Poema
Desde muy pequeña crecí viendo la tv
El único acercamiento de tecnología a mi alcance
Películas y dibujos animados que retumban en mi memoria
Que el solo escuchar de una melodía de alguno de esos programas me hacen viajar
A esos momento de paz y tranquilidad
Paz que después de un tiempo se convertiría en caos
El caos de la tecnología que se iría desarrollando hasta más rápido que yo
Recuerdo cuando mi mama me ayudó a crear mi primer email
Tenía solo 7 años…
A los 9 abrí mi cuenta en Facebook, contenido inocente
Era solo una niña, no sabía ni sospechaba que más allá de fotos y comentarios compartidos
Me hundiría el anhelo de querer más y más de ello.
A los 10, entre a Instagram
Seguía a cuentas de uñas decoradas, comida chatarra y a todas mis amigas y amigos
Recuerdo que me enojaba cada vez que salíamos en grupo y al final del día
Si mis amigas subían fotos de ellas sin mí... me afectaba
Me sentía poco apreciada y devastada.
Ese fue para mí la primera experiencia de insuficiencia por las redes.
Tumblr, la app que ayudo a aumentar mis inseguridades
Todos los problemas que estaba atravesando
Parecían relacionarse con el contenido que este me ofrecía
Podía encontrar todo con una simple palabra en el buscador
Todas las fotos y frases tristes parecían alimentarme, por un lado me no me sentía sola,
Porque sabía que detrás de cada publicación había alguien atravesando lo mismo que yo
Pero, siendo el contenido algo destructivo y sensible,
Sentía que nunca iba a salir de ese hoyo que yo misma estaba cavando.
El tiempo paso, logre salir de ese lugar oscuro.
Logre desconectarme de ese mundo que me tenía sin rumbo.
Las apps, el contenido y la sociedad han cambiado más que nunca:
La fama, la perfección, el éxito, los filtros para fotos, las historias, los chats, la manera de comunicarnos, el hate de personas ocultas detrás de una pantalla, la manera de ver las cosas, una foto editada, una foto sin editar, la falsa información, el abuso de información privada, la publicidad engañosa, los anuncios que saturan el feed, los likes, la falta de likes, tantas cosas, tanto caos.
¿Cómo llego a ser una necesidad?
¿Cuándo nos permitimos regalarle nuestra vida a las redes?
¿Hasta qué punto lo permitiremos?
¿Me siento insuficiente sin la aprobación de los usuarios?
¿Acaso soy un producto creado por la red?
Si, lo soy
Si, lo seré
¿Cómo me iré?
¿Cómo podre?
¿Cómo abandonare lo que conmigo creció?
¿Cómo me abstendré de tal obsesión?
Cómo huiré si vendí mi libertad
Cómo dejare de ser una prisionera
Cuando lo único que obtuve de esto fue inseguridad.
¿A dónde llegaré?
Y ¿cuánto más resistiré?
-Freylis Gil














