Superficie y voluntarios. Carbón vegetal recolectado sobre tela.
Memoria conceptual:
Recorro, observo y recolecto vestigios de los acontecimientos más recientes que sucedieron en un territorio específico. Imagino su historia hasta el momento exacto de mi recorrido. En esa fracción del espacio – tiempo en el que me fusioné en él, formando un todo único e irrepetible.
Desde el paisaje y su materialidad, estudio las variables físicas que afectaron al territorio. Especificidad de un momento, en un lugar determinado, o de un elemento en concreto.
Dibujo con un fragmento de la propia materialidad del paisaje. En este caso, con una rama carbonizada que componía parte de un humedal incendiado en noviembre de 2021. La utilizo sin modificar, sobre papeles de diferentes formatos.
¿Cuáles fueron las variables que condicionaron la carbonización de la rama?¿Cuáles fueron las que determinaron mi encuentro? ¿Qué probabilidades existe de que se repita el mismo acontecimiento en el territorio abordado ante la existencia de las mismas variables condicionales?
Pienso el dibujo como un método para la creación de mi propio sistema de enumeración unario, similar a los sistemas de numeración de la escritura cuneiforme de las civilizaciones mesopotámicas.
En este conteo primario, empleo movimientos simples y repetitivos. Cada movimiento es un gesto. Y cada gesto es un número. En este caso, la superficie quemadas, 790 hectáreas, en contra posición a los 130 voluntarios que colaboraron para extinguir el incendio. El gesto es una constante que se repite, pero que varía al mismo tiempo, por la propia rama carbonizada irregularmente. Las superposiciones son frecuentes, el número se vuelve ilegible, y el impacto visual entre fuego y voluntarios se hace evidente.
Quedan signos por descifrar.
















