Amor hecho en forma de Pizza
Pues ambos somos amantes de la pizza. Y en estos días tan fríos para estar en la casa, decidí “tirarme a ruedo” con esta deliciosa y simple receta.
Recuerdo que estaba en el colegio cuando hice pizza por primera vez. Tal vez podría ser en vacaciones (que eran diciembre-enero-febrero). Y mi hermana, llevaba para entonces clases de cocina en “educación para el hogar” y ya se había fogueado bastante para poder hacerla en casa. Recuerdo también, que una de mis tías siempre hacía pizza y siempre tenía ese delicioso olor a orégano tostado al horno. Por otro lado, siempre me ha parecido una forma muy creativa de cocinar, ya que hay libertad de agregarle lo que vos querás y no soy muy buen seguidor de las reglas. Finalmente, Pablo es amante de la pizza así como yo, entonces disfrutamos muchísimo cuando hicimos esta receta y quedamos llenísimos! No le demos más vuelta al asunto, e iniciemos con la receta.
Ingredientes para la Pasta:
4 cucharadas soperas “al ras” (ó su equivalente a 40gr)
2 ½ tazas y de agua tibia (ó su equivalente a 650ml)
4 cucharadas (de medida) de aceite de oliva
4 tazas de harina
1 cucharadita de azúcar
2 cucharaditas de sal
En un tazón amplio, ponemos la levadura y el azúcar. Agregamos el agua tibia y disolvemos hasta que no se sienta (con la cuchara) ningún grano en el fondo. Acá tenemos dos opciones para hacer la pasta:
Opción 1: Incorporar dos tazas de harina a nuestra mezcla de agua, levadura y azúcar. Y, con las manos, empezar a mezclar ambas e ir agregando más harina, hasta obtener una masa firme.
Opción 2: Colocar la harina en forma de corona sobre la mesa y verter en el centro poco a poco la mezcla de agua, azúcar y levadura.
Para ambas opciones vamos a ir agregando las cucharadas de aceite de oliva mientras vamos amasando la masa. Yo personalmente tengo la maña de agregar más harina hasta que no quede nada pegajosa. Pablo no recomienda esto porque la masa se puede secar. Aún así, la cocina es un espacio libre para romper todas sus reglas y jugarse el chance de obtener diferentes resultados, así que están más que bienvenidos a experimentar!
Extendemos la masa con un rodillo (también pueden utilizar un vaso liso de vidrio enharinado ó cualquier objeto cilíndrico) y en un molde circular (ó cuadrado) extender la masa. En este punto, ya pueden agregar sus ingredientes: salsa de tomate con hongos, queso mozzarella/cheddar/gouda, hongos (en lata/naturales), jamón, piña, albahaca fresca, tomates, cebolla, aceitunas negras y todo lo que ustedes prefieran y les sea de su agrado. La ponemos al horno hasta ver que sus bordes estén dorados y tengan ese “crunchiness” que se puede ver a simple vista.
Esperamos que esta receta les sirva y nos estaremos viendo pronto! Buon Appetito!
Fotografías por Pablo Salas.