Hola, un saludo a todxs nuevamente. Espero, de corazón, que todo esté fluyendo de la mejor manera para cada unx de ustedes.
Han sido días interesantes, creo que la realidad nos acaba alcanzando a todxs con la fuerza de roer la aparente calma con la que cada persona piensa poder seguir durante un tiempo, detrás del velo de la estabilidad temporal que se ve vista a prueba con los embates de la inesperada naturaleza humana. En un momento bastante turbio de la semana me llegó eso, una ola que desestabiliza y comienza a tirar el “castillo de arena” de la calma aparente, fue cuando me detuve y comencé a plantearme distintas interrogantes ¿Realmente estabas en calma o en una pausa indefinida de la agonía? ¿Crees poder sanar o pretendes escapar de ello? Debo decir que no tengo idea de las respuestas de esas preguntas pero espero encontrarlas pronto, y en caso de que algo de provecho salga de esa reflexión, para poder compartirles esos pensamientos.
Es curioso el paso del tiempo y la perspectiva que otorga de diversa situaciones, no es lo mismo apreciar un evento en el momento, con dos o tres días de paso, o varios meses o años después; la alteración de la perspectiva de un momento, evento o lo que sea sirve como una buena forma de ver y medir nuestro propio cambio, pero ¿Qué tanto cambio es cambio? ¿Logramos avanzar o sólo nos deformamos en una extraña versión de lo que sea que podamos ser? A veces pienso que el cambio es tan profundo que nunca serás quien vea las cosas dos veces, realmente cada aproximación puede ser la primera, con bastante suerte, cada nueva aproximación será diferente y mejor.
¿Cómo se hace un puente? En alguna ocasión, en una adolescencia lejana y estúpida, como normalmente es la adolescencia, leí que un puente se construye de dos personas. Lo anterior me dejó algo claro sobre como funcionan las relaciones interpersonales, la construcción entre ambas personas de una conexión debe ser ante todo, eso, mutua. Entonces, cuando llega el momento en que el puente se cae, cuando las relaciones se fracturan ¿Cómo se reparan después de que se fragmentan? La intención de reparar debe ser mutua y los esfuerzos igualmente, pero cuando no apuntan hacia ese propósito, cuando quedan como declaradas intenciones sin eficacia real ¿Realmente se planeaba restablecer lo que se hubo? Supongo que esa pregunta es pertinente, pero es que me resulta curioso ¿Qué impulsa la cortesía de expresar crear nuevos vínculos sobre el fundamento de los anteriores (reparar esos) cuando realmente no parecen haber intensiones o acciones que fomenten eso? Creo que se debe aprender a no ser corteses cuando las intenciones reales no estriban en el sentido de lo expresado, siempre se debe hablar con la mayor honestidad y con las intenciones reales que se tienen, no hay propósito en mentir en algo que no nos es comodx. Además, no veo la necesidad de mentir en un tema tan importante como ese, después de todo, cada persona decide como y con quienes relacionarse y no tendría sentido mentir para relacionarse con alguien con quien realmente ya no se desea relacionarse.
Desde hace un tiempo he pensando en un mensaje, en algo expresado en un anime llamado Your lie in April. En ciertos episodios, durante un concurso de piano, ocurre una situación en la que ciertos personajes quieren “llegar” a otra persona, dar un “mensaje” con su música, con la intensión de despertar o alcanzar un centro en esa otra persona. Desde eso pensé en la necesidad de ir dejando eso, la creación o la expresión de formas de “llegar” o “alcanzar” a otra persona, la posibilidad de crear o hacer algo que pudiera ser el vehículo de un mensaje, una forma de decir:
“Hola, todo está bien por aquí, espero que pronto igual te encuentres bien. Por el momento no puedo hacer mucho, pero te envío lo mejor de mi persona en deseos de tu bienestar”.
Es curioso, realmente me hubiese gustado dejar una forma de comunicarme, de “alcanzar” a esa persona, pero me di cuenta de lo mal que me sentía por pensar así y desistí de esos pensamientos, por lo que pensé en contarles eso en esta ocasión. Es algo que me causa mucho interés, porque no se trata de buscar o “alcanzar” activamente a una persona, es más el dejar una forma de fluir nuestra que nos haga sentir que podemos dejar algo que puede alcanzar a la persona, una forma de expresión a través de las artes o similares para dejar un mensaje que, con suerte, algún día encontrará puerto para arribar, una forma de dejar una muestra de nuestra alma queriendo abrazar el alma de alguien más para decirle que eventualmente estará mejor, de alguna forma u otra, todo estará mejor para su persona y para la otra. No quiero que tomen el sentido de “alcanzar” como el de ser una persona horrible y hostigar o acosar a una persona. Al final, quiero expresar que debe ser algo lindo poder dejar una forma de nuestra alma que pretenda dar un mensaje de paz y amor a alguien más, una forma de enlazarnos sin saber si se podrá, es dejar la esperanza de poder conectar como seres humanos y, de alguna forma, entregar un poco de amor y nuestro ser a un mensaje, una forma de abrazar a otra persona a la distancia.
Tras la tribulación de pensar en semejantes circunstancias, pensé en que tal vez debería intentar escribir otra orden de cosas en este espacio, no sé si sea lo más adecuado, aunque supongo que podría funcionar como plataforma para comunicarles otro tipo de ideas en forma de relatos, y no solamente en esta serie de confesiones y pensamientos de mi mente aturdida. Me gustaría decir que me gustaría conocer su opinión al respecto de eso, pero como no hay forma de escuchar ese feedback creo que asumiré la aquiescencia sobre el tema y publicaré, en algún punto, contenido de un sentido distinto a éste.
Perdonen, siento que lo que he vertido esta vez es algo de mucho menos relevancia que en las ocasiones pasadas (como si tuviera importancia dejar estos pensamientos por escrito), pero es que realmente sentí la necesidad de expresarme solamente sobre esos pensamientos. Por el momento creo que estará bien así por el momento, igual y en el transcurso de la semana escribo algo más, igual y no.
Hasta pronto, buena salud y buena fortuna.