Si vienes a Monterrey
A ver si un día de estos vienes a Monterrey, pinche rancho grande
de gente chida que te va a caer muy bien. Namas que salgas un día
de verano a la calle se te va antojar una chela bien helada por el
pinche calorón, te llevaré por un seis de cartablanca y lo beberemos
allá en la Presa de la Boca luego de ir por una nieve a Santiago.
Iremos todo el camino oyendo a Lalo Mora y cuando te regreses
ya te vas a saber todas las de Los Cadetes de Linares. Otro día
nos iremos al Río Ramos nadar mientras asamos una flechita y
unas agujas en un asador improvisado con una parrilla y dos bloques.
A ver si un día vienes a Monterrey y subimos el Cerro de la Silla
para que veas ese sombrero gris que cubre a la ciudad
que a nadie parece importarle. Tú y yo caminando por el Paseo Santa Lucía mientras te cuento la historia de Fundidora y cómo de ahí
nació el carácter trabajador e industrial que hace a los regios
sentirse orgullosos. Echarnos un trago en el bar donde estuvo
Fidel Castro y enseñarte la estatua que Y ya si nos cae la madrugada tras una larga caminata o un paseo por la Cola de Caballo pues nos vamos a recargar energías por una torta de barbacoa en la Alameda.
Quetzal Noah













