¿Dice algo de mi que mi parte favorita fue la mujer mexicana?
TONI (1935) es por nombre Realismo Poético Francés, pero todo lo que después inspiraría al Neo-realismo Italiano ya está bien plantado en ella. Desde el principio vemos un tren llegando a la estación y a los trabajadores caminando; no-actores apenas evitando mirar a la cámara mientras otros caen ante la tentación. La gran batalla entre ser como los Lumière y ser como Méliès tiene una clara ventaja en la obra de Renoir, el sentido casi "documental" de la obra llega fuerte y sirve para darle vida al mundo ficticio de la historia, algo que también aprovecharían los italianos en la década siguiente.
En otro ejemplar de Realismo Poético, Jean Vigo aprovecha espacios, luces y actores naturales y los contrasta con situaciones y personajes exagerados y ridículos, pero Renoir tampoco se escapa de esto. Los personajes que se oponen al protagonista homónimo; como su esposa o los amantes de Josefa, son ridículamente malvados para no hacer ver a nuestro valeroso protagonista como una persona tan mal, ¡el solo está engañando a su esposa porque ella es mala con él por ninguna razón! ¡Está bien que se vaya con Josefa, los hombres que tiene se aprovechan de ella! Debo de decir, esto no fue algo que necesariamente me desagradara de la película, aunque si contrastó con el realismo que perseguía en el resto de su narrativa, pero en parte esto es lo que lo hace realismo poético.
En el neo-realismo italiano los personajes solo son un medio por el cual se cuenta la historia de una clase social atrapada bajo un régimen (o por lo menos las tres películas de esta corriente que he visto), ya sea un propio régimen fascista local o extranjero o una pobreza que obliga a la población a robar o a migrar para poder mantenerse. Es por esto también que las obras de Fellini no cuentan como neo-realismo Italiano; los personajes se encuentran en situaciones marginales, pero las historias están enfocadas en sus situaciones personales como con parejas o su familia, lo mismo pasa con Toni. El hecho de ser un migrante solo es el telón de fondo para la historia de Toni, la película no comenta mucho en el hecho, si no que lo aprovecha para contar la historia.
Te juro que intento estar lo menos sesgado posible cuando se trata de una película francesa, pero las mejores partes de Toni fueron las que luego se recuperarían en las obras italianas. Y Celia Montealván, claro.











