Ojos cansados
La recuerdo… recuerdo esa chasquilla que resaltaba por encima de sus ojos, uniforme y preciosa. Recuerdo también sus ojos marrones, un tanto vacíos, un tanto tristes. Recuerdo que una vez vi lágrimas en ellos, cansancio y desesperanza.
Esta es la historia de dos corazones dañados que no supieron abrirse, no supieron escucharse, no supieron conectar… Sabor amargo, sabor maldito, sabor melancólico. Espero que esos ojos cansados estén brillando o que brillen alguna vez.
Los míos, al menos, están más abiertos… viendo la vida pasar. Las letras, dignas, aliadas en esta soledad. Me han acogido y abrazado con su sobriedad, con sus voces ausentes. Abriendo nuevos horizontes y nuevas perspectivas dentro de mí… Falta, falta demostrarles que no han sido en vano tantas noches sin dormir.










