@chicopatata M!A
Llegó frente a el, sin previo aviso y sin decir palabra alguna. Le llamó la atención que el otro chico tuviese también una maldición que le daba orejas de gato y bueno… una cola.
Y se sabía desnudo, que era lo peor. Era una fortuna que la hoja de parra se mantenía mágicamente pegada a su masculinidad.
Tan solo lo tomó por los hombros y lo besó en la boca, un beso apretado, demandante. Suspiró en su boca y se dejó llevar, sintiendo aquel impulso de estar junto a Sasha aliviado, aunque fuera solo un poco.
—S-Sasha…
Se preguntaba por qué iba desnudo como si nada y especialmente por qué parecía ir directo hacía donde estaba él en concreto, el campo era grande como para que precisamente fuera hacía su árbol.
Y de repente le besó. Esperaba que quizá se burlara por parecer un animal, sería justo que lo hiciera para devolverle de alguna manera las veces que le había cogido algo de comida del plato en algún descuido del otro al girarse o ir al baño, pero no, le plantó un beso en los morros, podía notar la necesidad del otro por besarle en lo intenso que era. Casi le iba a responder al beso cuando se separó, sintiéndose abochornado, sonrojado.
—J-jean ¿Q-qué pasa?- trató de sonar lo más normal y calmado posible, aún la extraña situación en la que se encontraban
Lo miró directo a los ojos, con una determinación nunca antes vista. Hizo oídos sordos a la pregunta y volvió a besarlo en la boca, su lengua ahora intentando entrar a la boca ajena para profundizar el beso.
Así mismo, sus brazos rodearon los hombros ajenos y apretaron a Sasha contra su cuerpo desnudo, sintiendo la fricción de la ropa ajena contra su piel, y jadeó por lo bajo, sus dedos buscando instintivamente deshacer la camisa del otro chico.
Solo le habló entre besos, sus labios despegándose dificilmente de la boca ajena.
--Solo... quiero estar contigo, Sasha... eso es todo.
Murmuró cuando le mordió el labio inferior, jalándolo mientras sus dedos desabotonaban la camisa ajena, ignorando por completo las orejitas de gato.






