La chica sacó del horno una bandeja de galletas recién horneadas y las dejó encima de la encimara de la cocina. “Mira lo que te hice, te las mereces.” Le dijo con un pequeño tinte rojizo en sus mejillas. “Espero que te gusten, las hice de tu sabor favorito.” Una amplia sonrisa se dibujó en el rostro de la muchacha. / @chlorinc














