Sobre todo “ahorita” creo que a Oaxaca el imaginario más claro que le queda, es que todos los líderes se venden, caen en la seducción del poder. Yo creo que esta es la ejemplificación de todas las experiencias pasadas. Ya no están dispuestos a seguir a nadie, a creer mirando hacia arriba, a que nadie los convenza a partir de palabras y discursos; sino a partir de los hechos, a partir de lo real. Y ser consecuentes con eso.













