Las premisas de la unidad nacional: la inmigración.
La notable expansión del comercio europeo entre 1860 y 1880 fue una inmediata consecuencia del libre cambio instaurado de manera definitiva en Inglaterra luego de una lucha de no menos de 20 años iniciada en 1840; durante ese período fueron abatidas todas las preferencias coloniales y realizado un sinnúmero de tratados con la mayor parte de los países continentales; todos ellos contenían la cláusula de la nación más favorecida, de modo que las concesiones comerciales obtenidas por un país, se extendían automáticamente a los otros.










