Edentifican el momento preciso en que uno se da cuenta que cometió un error
Captan la señal cerebral de la famosa expresión “¡oops!”.
Después de una larga búsqueda de 8 años, científicos del Centro de Circuitos Genéticos Neuronales RIKEN-MIT, capturaron una señal cerebral escurridiza de la cual subyace la transferencia de memoria y, al hacerlo, identificaron el primer circuito neuronal para la famosa expresión “¡oops!”, el momento preciso en que uno se vuelve consciente de que cometió un error y hace algo para corregirlo.
Los hallazgos, publicados en la revista Cell, verificaron una hipótesis de hace 20 años que señala que las áreas del cerebro se comunican entre sí. En los últimos años, los investigadores han estado realizando una clase de señales cerebrales efímeras llamadas oscilaciones gamma, que son explosiones a escala de milisegundos que sincronizan la actividad eléctrica en forma de ondas que pasan a través del tejido cerebral como ondas en un estanque.
En 1993, el científico alemán Wolf Singer propuso que las ondas gamma permiten la unión de las asociaciones de la memoria. Por ejemplo, en un proceso conocido como la memoria de trabajo, los animales almacenan y recuerdan las asociaciones de la memoria a corto plazo cuando exploran el entorno.
En 2006, el equipo del MIT, bajo la dirección del Premio Nobel, Susumu Tonegawa, comenzó un estudio paracomprender la memoria de trabajo en ratones. Entrenaron a los animales para recorrer un laberinto en forma de T y girar a la izquierda o a la derecha en un cruce de recompensa alimenticia asociada. Ellos encontraron que existía comunicación de la memoria requerida de trabajo entre dos áreas del cerebro: el hipocampo y la corteza entorrinal, pero no quedó claro cómo los ratones sabían la dirección correcta y la señal neuronal exacta para la transferencia de la memoria de este evento.
El autor principal del estudio Jun Yamamoto observó que los ratones a veces cometían errores y giraban en la dirección equivocada, luego hacían una pausa y daban vuelta en la dirección correcta, los ensayos los calificó como “oops” en su cuaderno de prácticas. Intrigado, registró la actividad neuronal en el circuito y observó un estallido de ondas gamma justo antes de cada “oops”. También vio las ondas gamma cuando los ratones eligieron la dirección correcta, pero no cuando no se equivocaron o cuando no pudieron corregir sus errores.
El experimento fue crítico para bloquear oscilaciones gamma y evitar que los ratones tomaran decisiones correctas. Para ello, los investigadores crearon un ratón transgénico con una proteína activada por la luz llamada archaerhodopsin (ArchT) en el hipocampo. A través del uso de la fibra óptica implantada en el cerebro, la luz brilló en el circuito del hipocampo-entorrinal, y apagó la actividad gamma. Como consecuencia, los ratones ya no podían elegir con precisión la dirección correcta y el número de “oops” disminuyó.
Los resultados proporcionan una fuerte evidencia del papel de las oscilaciones gamma en la cognición, y plantean la posibilidad de su participación en otros comportamientos que requieren recuperación y evaluación de lamemoria de trabajo.
Esto puede abrir la puerta a una clase de comportamientos conocidos como “metacognición”, o “pensar sobre el pensamiento” que es el auto-monitoreo de las acciones de uno.
En cuanto a la aparición de oscilaciones gamma en los casos “oops”, de acuerdo con el Dr. Tonegawa “nuestros datos sugieren que los animales controlan conscientemente si sus opciones de comportamiento son correctas y usan la recuperación de la memoria para mejorar sus resultados.”
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