Piensa en lo difícil que es cambiarte a ti mismo y entenderás lo absurdo que es creer que puedes cambiar a otra persona.
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from Germany

seen from Türkiye

seen from Japan
seen from United States
seen from Malaysia

seen from Maldives

seen from Israel
seen from United States
seen from Japan
seen from China
seen from Australia
seen from United States

seen from Australia

seen from Israel
seen from China

seen from Guatemala
Piensa en lo difícil que es cambiarte a ti mismo y entenderás lo absurdo que es creer que puedes cambiar a otra persona.
Acerca de la envidia y el resentimiento:
No todos los que te miran mal te envidian, a veces es peor. La persona que te envidia quiere lo que tú tienes, esta persona mira y sufre por comparación y porque la envidia es posesiva, quiere tu sitio.
El resentido por otro lado no desea lo tuyo, el desea que a ti te vaya mal, que todo sea una destrucción de planes y metas. Simplemente desea que tu vida se estropee.
Comparando
El envidioso quiere tu premio.
El resentido quiere tu caída.
El envidioso compite.
El resentido castiga.
La diferencia entre ellos estriba en que el resentido quiere ajustar cuentas contigo por atreverte a enfrentar sus abusos. ¿Quién te crees eres?
Su deseo es rebajarte a cenizas.
¿Por qué alguien nos cae mal sin conocerlo? La psicología detrás del rechazo instantáneo
A veces, basta con unos minutos de charla para que alguien nos caiga mal sin saber por qué. Ese “algo” que no nos cuadra suele ser la primera impresión, y tiene mucho más peso del que creemos. Cuando hablamos con alguien, solo una pequeña parte del mensaje llega a través de sus palabras. De hecho, los investigadores calculan que entre el 60% y el 70% de lo que comunicamos es lenguaje no verbal:…
El comportamiento de una persona tiene más que ver con su propia lucha interna que con uno mismo.
BambinaMoon
Le pregunto aún sabiendo que me va a mentir, supongo que es lo que hacemos todas las personas cuando somos vulnerables.
Stern
Llegue al momento de mi vida en el que me di cuenta que había que hacer un cambio en mi, y decidí transformarme y crearme a mi y a mi propia personalidad.
20 de Enero de 2017
Donde viven los monstruos
Estimada Madame Bovería:
Tu estudio sobre la pedantería y la cultura me ha parecido, cuanto menos, fascinante, y con resultados que, por desgracia, poco me sorprenden, pues yo también me he tenido que enfrentar, en más de una ocasión, a algún espécimen de lo que bien denominas “homo pedantis”. Brindo por ti y por tus hallazgos, y espero que en próximas cartas sigas haciéndome partícipe de tus descubrimientos.
Un poco en línea con tu inquietud acerca de ciertos comportamientos del ser humano, me gustaría hablarte hoy de una película que, por mucho que pasen los años, siempre me toca de alguna manera cada vez que la veo, y que solo puedo disfrutar, irónicamente, si estoy de un humor gris.
Se titula “Donde viven los monstruos”, y creo que recoge perfectamente cómo es (o puede llegar a ser) la fiera que todos llevamos dentro cuando las cosas no van bien.
Puede que no estés de acuerdo conmigo, pero sinceramente creo que todo ser humano, por muy normal y civilizado que parezca por fuera, lleva dentro una versión de sí mismo perturbada, que constantemente quiere encajar con la versión ordenada. Como cuando los niños intentan hacer de adultos; hay algo que, sencillamente, no cuadra: actitudes exageradas, conversaciones inconexas, desorden total en las prioridades, etc. Nunca acaba bien.
En esta película, basada en una estupenda novela gráfica, vemos como Max, un niño que se siente perdido e incomprendido, amanece en un mundo cuyos habitantes son una serie de monstruos, de apariencias muy dispares, y con personalidades muy marcadas: el inseguro, la borde, el paternal, la comprensiva, el inmaduro…Estos monstruos, tomando a Max como líder, como rey, pretenden crear una sociedad adulta en la que todos serán tratados por igual, y así vivir en perfecta armonía. Pero, como podrás imaginar, los problemas no tardan en hacer su aparición: celos, secretos, mentiras, ansia de poder, sobrepasar los límites entre la broma y la falta de respeto, etc.
Y esto les ocurre precisamente porque son “monstruos”, porque no nacieron para vivir en armonía, ni para ser sometidos a las órdenes de un “rey” civilizado. Estos seres, que yo comparo con esa versión perturbada del ser humano, son como son y, por mucho que intentasen ser otra cosa, no conseguirían nada que no fuese una frustración constante.
“¡Que comience la fiesta monstruo!” dice Max en un momento de la película, que sería una manera infantil de decir ¡liberad a la bestia!, y es ahí cuando vemos a estos monstruos ser precisamente felices, cuando se les permite dar rienda suelta a su carácter salvaje.
Dentro de nosotros habita ese monstruo, al que hemos de asumir que no podemos domar, al que hemos de dejar libre para que no nos cause verdaderos problemas. Por eso muchas veces en esta vida nos encontraremos a nosotros mismos siendo el inseguro, la borde, el paternal, la comprensiva, el inmaduro…porque somos la jaula de unas bestias que necesitan respirar aire fresco y tener la sensación de control de vez en cuando, y esto es inevitable.
Creo que el mensaje que transmite esta película es, sinceramente, una versión más profunda e indie del transmitido por Del Revés; en resumen, que nuestro mundo interior es complejo e imperfecto, y que solo puede funcionar correctamente cuando todas las partes intervienen, incluso las que, a priori, parecen las malas. Los monstruos.
Ya termino querida, ojalá no te haya aburrido con mis reflexiones. Esperaré (im)paciente tu respuesta, ardo en deseos de saber con qué emocionante tema me sorprenderás la próxima vez.
Un saludo, a ti y a tu monstruo interior.
Juana la Austera.
Selecciones; "Ahí no es"
• Si no te lo demuestra con acciones, ahí no es
• Si desaparece y luego llega como si nada, ahí no es
• Si te llama solo cuando necesita algo, ahí no es
• Si te dice «Ya veremos» ahí no es
• Si te confunde en lugar de calmarte, ahí no es
• Si tienes que adivinar lo que siente por ti, ahí no es
• Si te hace sentir opcional, ahí no es
• Si te ilusiona pero no te elige, ahí no es
• Si tienes que cuidar la conversación por temor
a su reactividad, ahí no es
Lo que es para ti no necesita interpretación, lo que ves es lo que es.
Una vez lo veas, nunca podrás dejar de verlo.
🚹 🚺