( callejones de la zona de música en vivo, huyendo con @raoon )
una lástima, en cierto modo, no poder sumir en histeria colectiva a aquel grupo de brujos cantautores — pequeña esfera sólo le permitió que uno de los cantantes estallara en un brote de ira repentino contra sus compañeros de banda. aunque no lo disfruta, no, aquel era un poder superficial prestado, nada comparado con lo que podía lograr de propia mano.
entre risillas y apartándose del tumulto que se ha generado por discusiones, se aproxima a bruja que reconoce. “ las cosas se han puesto acaloradas por aquí, ¿serás mi coartada? ” indaga de repente con brillante mirada en lo que atrapa manos ajenas con las propias, acortando distancias al aproximar su rostro al suyo. “ nadie se atreverá a molestar a dos almas enamoradas. ”















