Señores Gregorio Santos y Marco Arana:
No he tenido la oportunidad de conocerlos, pero sé de su trayectoria pública por los mítines y entrevistas en los cuales ustedes han dirigido mensajes a miles de cajamarquinos sobre la defensa del medio ambiente y los derechos de las comunidades. No me refiero exclusivamente a estos ocho meses de la campaña del "Conga No Va", sino también a otras campañas que han emprendido anteriormente con la misma motivación.
Quisiera que atiendan mi historia, que no es más que la versión de una persona con una marcada debilidad por las revoluciones.
Soy un comunicador social limeño que vive en Cajamarca desde marzo de 2004, meses antes de que estallara el conflicto por el Cerro Quilish. Llegué aquí para trabajar en la entonces debutante Asociación Los Andes de Cajamarca (ALAC), organización que forma parte del programa de responsabilidad social de Yanacocha. A mediados de 2005 pasé a otro proyecto, también nuevo, que tenía como propósito marcar un antes y un después en la manera hacer minería. Me refiero al hoy famosísimo proyecto Conga.
En aquella época diseñamos cinco lemas para la marca "Conga": humilde, buen vecino, confiable, profesional y sustentable. Esta personalidad corporativa no fue gratuita. Fue elaborada sobre la base de una investigación para entender qué esperaban de la minería los cajamarquinos de la ciudad y el campo. Aquella versión de Conga tenía un presupuesto para la gestión socioambiental que generaba pánico al ser analizado por algunos técnicos de la propia corporación. Nunca antes se había diseñado un proyecto minero con tanta inversión en comunicación, relaciones comunitarias, desarrollo social, gestión del agua, restauración y rehabilitación ambiental. Puedo decirles con orgullo que, entre 2005 y 2006, formé parte de una gran aventura empresarial, casi revolucionaria. Hasta el día de hoy se me infla el pecho de alegría cuando recuerdo aquellas épocas.
Lo cierto es que todas las cosas que ocurrieron en Conga fueron gracias al liderazgo de una persona: Patrick Hickey. Él entendió en 2004 que Yanacocha necesitaba un giro, y por ello le dedicó dos años a esta locura de hacer "todo al revés", de manera distinta al modelo yanacochino. Pero el giro no llegó. A inicios de 2006 Patrick se fue de Conga, y con él, gran parte de su propuesta. Luego de unos meses yo también dejé Conga. Tiempo más tarde llegó la crisis económica global. Todas las grandes empresas, incuida Yanacocha, se pusieron en modo conservador. El proyecto Conga fue congelado y rediseñado en función a la nueva coyuntura económica.
Unos años después, en 2009, volví a encontrarme con Conga. Por ese entonces yo ya me desempeñaba como consultor en comunicación, tarea que desempeño hasta hoy. Conocí de cerca esta nueva versión del proyecto, la cual, pese a la difícil coyuntura económica, mantenía ese espíritu de cambio en la forma de hacer minería, lo cual me dio esperanza. El giro aún podía llegar.
Por ese entonces también estaba desarrollando otras inquietudes personales. Mi adicción a la política y mi pasión por Internet confluyeron en una locura llamada "No a Keiko". En mayo de 2009 creé un grupo de Facebook que luego se convirtió en una página de fans, un perfil de Twitter, un canal de Youtube, un blog y finalmente una contracampaña que trascendió la web y se convirtió en un virus nacional. Hasta el 5 de junio de 2011 (día de la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala) dediqué mi corazón y mente a este proyecto, el cual no me ha dado ni un sol de ganancias; por el contrario, me ha hecho perder dinero, reputación y amigos. Costos políticos, que le dicen.
"No a Keiko" (o NAK) es mi más grande orgullo personal. Me siento feliz cada vez que recuerdo todo lo que viví, sufrí, gocé y aprendí antes, durante y después de aquellas campañas electorales de primera y segunda vuelta. Nuestro colectivo nunca estuvo dentro de la carrera al sillón presidencial, pero logró que el antifujimorismo tenga un espacio, un símbolo, una bandera, un lema de campaña. Logramos que más de 200 mil personas se unieran en una sola voz contra el proyecto fujimorista y su objetivo de volver al poder. Con mucha creatividad e ingenio le sacamos el jugo al Internet libre y le dimos vida a una red social de activistas que estaban dispersos dentro y fuera del Perú.
Nuestra apuesta inicial no era por ningún candidato. Era simplemente "No a Keiko". A lo largo de 2009, 2010 y parte de 2011 mantuvimos esa línea. Pero, luego de la primera vuelta del 10 de abril, teníamos que elegir un camino. ¿Seguir diciendo solo "No a Keiko", promover el voto nulo/viciado/blanco o proponer el voto por Ollanta Humala? Fue una decisión difícil y arriesgada. Sabíamos que un giro en la estrategia a estas alturas del partido podría costarnos todo lo logrado. Con valentía y visión apostamos por Humala. Hicimos el anuncio el 3 de mayo de 2011, un mes antes de la votación final. Ese mes fue el más emocionante de mi vida. Pasó de todo. Cosas muy buenas, cosas muy malas. Pero nada nos movió de nuestro propósito. ¿El resultado? Perdió Keiko. Ganó Ollanta. "No a Keiko" logró su objetivo (impedir que el fujimorismo gane las elecciones presidenciales) y el futuro del Perú lucía mucho mejor. Ese fue el momento más feliz de mi vida.
Un dato más sobre "No a Keiko". Ese proyecto nació en Cajamarca. Sí, así como lo leen. Fue a través de una computadora camarquina conectada a la red cajamarquina que se crearon todos espacios de activismo en Internet. Fue aquí que se diseñó el nombre, el logotipo, el objetivo y las estrategias de lo que luego se convirtió en un movimiento con vida propia en Lima, Trujillo, Arequipa, Argentina, España, Francia, Estados Unidos y muchas otras partes del planeta.
Curioso, que Cajamarca sea cuna del "No a Keiko" y el "Conga No Va", dos contracampañas que han dado mucho que hablar en los últimos tiempos y que han jugado un rol activo en la política peruana.
Recuerdo que ustedes, señores Santos y Arana, en su momento también fueron "No a Keiko". Sus declaraciones y acciones durante la campaña presidencial así lo demuestran, y creo que eso habla de una coincidencia entre mi visión política y la de cada uno de ustedes.
Sin embargo, debo manifestarles dos cosas: Primero, yo no me identifico con su campaña anti Conga. Segundo, creo que parte su lucha tiene motivaciones justas, como la visión de una Cajamarca llena de gente feliz, pero el lema "Conga No Va" ha dejado de ser un ícono de lucha y se está convirtiendo en símbolo de intransigencia y poco espíritu democrático; a la vez que ocho meses de contracampaña conllevan un desgaste que deben tomar en cuenta si es que no quieren perder esta batalla y todas las que vengan por delante.
Hubo un momento en el que el señor Santos pidió que Newmont se retire de Cajamarca. Yo no pediría eso. Haciendo el paralelo con el "No a Keiko", yo nunca habría pedido que Fuerza 2011 se retire del Perú. El fujimorismo es una agrupación que corrompió y asesinó personas y e instituciones, pero también es un partido político con base social. Hay un importante sector de la población que apoya a Fujimori, cree en su inocencia y defiende su gobierno. La única opción que teníamos los antifujimoristas era impedir que Keiko gane las elecciones presidenciales. Algo parecido ocurre con Yanacocha. Un gran sector de la población cajamarquina apoya a Conga, cree que la minería es una oportunidad única para la región y defiende el proyecto con pasión.
Por otro lado, el conflicto Conga no se va a resolver con una votación. No habrá referéndum ni decisión en las urnas. Más que un resultado concreto, el desafío de ustedes consiste en liderar un proceso de cambio por el bien de Cajamarca y el país. Para ello se necesita mucho más que ocho meses o dos años. Ustedes representan a muchas generaciones de personas en Cajamarca que quieren y exigen un cambio.
Asimismo, la democracia tiene ciertas reglas de juego que todos debemos seguir. Respeto su derecho a opinar públicamente, a movilizarse pacíficamente y expresarse creativamente. Todo eso hicimos en "No a Keiko" y generó mucha simpatía e indentificación para con nuestra contracampaña. Pero una cosa es protestar con respeto y otra cosa muy distinta es caer en la violencia.
Ahora recuerdo lo ocurrido ayer con el equipo de Canal N en Cajamarca. Canal N fue un medio alternativo, independiente y necesario durante el fujimorato. A finales de los noventa, toda la prensa había sido secuestrada por el fujimontesinismo. Canal N era un oasis de verdadero periodismo en medio de la gran prensa basura que abundaba en el Perú. Con el paso del tiempo, este medio cambió. El año pasado, los "No a Keiko" participamos activamente en la marcha "Fujimori Nunca Más", realizada un 26 de mayo no solo en Lima sino simultáneamente en varias partes del país y el mundo. Canal N "informó" que solo habían 300 personas en Lima, cuando la realidad es que fueron miles los ciudadanos que salieron ese día a las calles. Nunca hubo rectificación ni aclaración de ese error. Todo eso estuvo muy mal por parte del canal.
Hoy, muchas personas opinan que Canal N es un medio de la Derecha Bruta y Achorada (DBA), pero nada justifica el atentado contra el equipo humano y tecnológico de este medio televisivo, hecho que ocurrió ayer en Cajamarca. Ustedes, señores Santos y Arana, deben asumir su parte de responsabilidad en este lamentable suceso. Promuevan y lideren por todos los medios posibles una investigación para saber quién y cómo tramó este ataque. Su protesta necesita cambiar. Debe ser y parecer 100% pacífica, sin excepciones ni matices. Allí sí hay que ser absolutamente radical.
Es cierto que en Cajamarca existe y ha existido un rechazo generalizado de muchos sectores a Yanacocha, y hoy, a Conga. También es cierto que el Estado necesita cambiar su relación y política para con la minería en el Perú. Al igual que ustedes, yo quiero una Cajamarca aún más bella, próspera y feliz. Comparto su rechazo a ese "desarrollo" que básicamente ha modernizado la pobreza. Creo que con este gobierno de Ollanta Humala la lucha de Cajamarca tiene más posibilidades de las que nunca ha tenido antes. Además creo que, gracias a la lucha y al activismo, Cajamarca se podría convertir en un modelo de desarrollo mundial, con respeto al medio ambiente y las comunidades rurales.
Ustedes aún tienen en sus manos la oportunidad de cambiar la historia de la región y, por qué no, el país. Demuestren que su interés es colectivo. Que buscan un bien mayor. Que no solo se trata de hacer una carrera política. Que aquí no tienen motivaciones económicas ni violentistas. Denle un giro a la lucha por esa visión de una Cajamarca llena de gente feliz. Están a tiempo cambiar su estrategia y relanzar su campaña. Perderán adeptos, probablemente, pero ganarán muchos otros nuevos. Ruego a Dios que lo hagan. Si lo hacen, no solo ganarán ustedes, sino muchísimos compatriotas.
Cajamarca, 27 de junio de 2012.