Ideas contrarias - McGroff
La idea de pensar en Heather con Taylor le aterrorizaba y le repugnaba, aquél chico no le gustaba nada, y ella... Kevin la amaba y no podía verla con otro, no lo soportaba. Los celos de aquella tarde habían sido completamente infundados pero no los podía evitar. El problema era que Kevin sabía que se merecia aquello, no podía pedir que ella no se viera con nadie cuando él lo estaba haciendo, tenía lo que se merecía y era un horrendo remordimiento y un gran sentimiento de soledad. Estaba cabreado, dando vueltas por la casa cuando sintió que necesitaba darse una vuelta sino enloquecería. Cogió el camino de su casa a la ciudad y en unos quince minutos se encontraba por el paseo de la fama con un café en la mano.
Era tarde, empezaba a oscurecer y no sabía qué hacer, con quién quedar o con quién hablar que no le hiciera sentir peor. Lo único que le hacía sentir bien y olvidar en ese momento era Jonathan, aunque después empeoraran las cosas, en el momento en el que estaba con él era libre, feliz y le hacía sentir como alguien nuevo. Esperaba que esa vez fuera igual porque sin darse cuenta, pensando en él, ya estaba delante del hotel donde se ospedaba durante su estancia en Los Ángeles. Entró sin saber muy bien qué hacer. No le darían el número de habitación del chico a cualquiera sin su consentimiento, por lo que, en vez de molestar al recepcionista Keviin cogió su teléfono y le mandó un mensaje de texto a Jon para que bajara a recogerlo.
*sms* Estoy en la recepción de tu hotel. S.O.S. ¿Me invitas a cenar?