La Mujer como origen de todo Mal. Para entender en parte esta saña que se desató contra las mujeres en general y las brujas en particular no debemos perder de vista que la gran mayoría de los acusados eran mujeres y que a las féminas, fueran guapas o feas, no las tenían en buena consideración salvo que fuesen reinas, princesas o santas. Y aún así… Las referencias a la Eva bíblica y el mito de Pandora serán el origen, desde la perspectiva hebrea y griega, de que las mujeres sean portadoras de calamidades, como una plaga de aspectos negativos. Estas aseveraciones se ven reflejadas en múltiples ejemplos y en frases de algunos de sus más insignes eclesiásticos, e incluso de personas que llegaron a los altares. San Cipriano (nada que ver con el del Libro deSan Cipriano) decía que las mujeres «son demonios que nos precipitan en el infierno por las puertas del paraíso». Muy sutil él. O el caso más sangrante de Bernardo de Cluny (o de Morlaix), un monje benedictino de la primera mitad del siglo XII, poeta y escritor de himnos y sermones insufribles, autor de Sobre el Desprecio del Mundo, famosos versos en los que considera a la mujer como origen de todos y cada uno de los males y desgracias, dominada por la lujuria, adoradora del dinero y personificación de todos los vicios imaginables. Tan pronto habla de la perversidad de la mujer como de los males del vino, del dinero, del saber, del perjurio, la adivinación… Vamos, que casi todo le molestaba. Esta mala imagen ya venía de lejos. San Clemente de Alejandría ya escribiría doscientos años después de Cristo: «Toda mujer debería llenarse de vergüenza al pensar que es una mujer». Tertuliano, Padre de la Iglesia, tuvo a bien explicar para la posteridad por qué las mujeres son merecedoras de su trato como seres inferiores y despreciables: CONTINÚA EN EL SIGUIENTE POST #wiccareencarnada #virginiaescobar #historiadelahechiceria #cosasdebruja https://www.instagram.com/p/CG2RdahHXhi/?igshid=1b3i6rd3ftgs4
















