No quería ser negativa, de verdad que no, pero cuando el día en sí había estado lleno de malos ratos... ¿Qué más podía hacer aparte de caer en la espiral autocompasiva que le dijeron que evitara a toda costa? Las voces se repiten en su cabeza: Solo enfócate en tu trabajo, hazlo bien, todo va a estar bien.
Soltó un suspiro, justo en el momento que se posicionaba al lado de Ren. Se había tomado un momento para meditar lo que parecía estar buscando palabras para comunicar, pero ahora que estaba a su lado, parecía dudarlo.
"Hola. De casualidad..." inició, jugando con sus propias manos. Su mirada perdida en cualquier lugar menos en él. "Existe la posibilidad... ¿de que... tengas un dulcecito?" El color subió a sus mejillas. "No para la señora, ¿para mí?⸺Está bien si no, solo quería preguntar, por el caso en que sí tuvieras y..." se apresuró a añadir.
¿Y qué? Nada.













