Arthur Rimbaud - una temporada en el infierno.

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Arthur Rimbaud - una temporada en el infierno.
Cesar Vallejo - Piedra blanca sobre una piedra negra.
Más poesía en mi canal de youtube.
30's
Las piernas colapsan
La espalda se encorva
Nada es
Lo que solía.
Adiós recuerdos
De mejores días.
Termino la funcion
De qué se trata la vida.
Monotonía
Monotonia
Monotonía...
Secreto
El mejor poema del mundo
consiste en recordar las noches
en las que gritabas te amo
mientras hacíamos el amor
en un hotel de paso.
*********************************
Al despertar volteo al suelo de y veo una habitación que necesita limpiarse, cuando miro la cama noto la mitad de la nada, y cuando observo mi reflejo en el espejo diviso la mirada de una persona rota.
Entonces se que debo de escapar de la habitación: visto ropa deportiva y viejos tenis, salgo con rumbo al boulevard antes de que salga el sol y comienzo a correr.
Cinco kilómetros después estoy de regreso. Me desplomó en el sofá, tomó el celular y comienzo a leer los mensajes; uno de ellos llama mi atención : Es Mary.
" Perdón por molestarte, se que hoy descansas y que ya no quieres saber de mi pero necesito hablar contigo después del trabajo. Responde en cuanto leas."
La paz que había conseguido durante estos meses se había esfumado en un instante: me había traicionado y remplazado y sin embargo quería verme. Hace un mes habría contestado pero hoy, lleno de dudas me pregunto ¿Que es lo que quiere de mi?
Entonces casi sin reflexionar contesto:
"Han pasado tantas cosas más sin embargo tu nunca después de terminar quisiste hablar y ahora mandas mensaje ¿que es lo que pasa?¿Que es lo que quieres? "
" Estoy a punto de renunciar al trabajo, quizás nunca más te vea así que quiero hablar contigo y aclarar ciertas cosas, salgo a las cinco ¿puedes venir por mi? "
" Aún te amo, aun me duele verte y saber que estas con alguien más ¿porque me pides esto precisamente ahora? No estoy preparado, no me siento cómodo."
"¿Quieres estar conmigo por última vez si o no? "
Después de responder afirmativamente vestí de la mejor manera posible y espere .¿Por qué el tiempo pasa tan lento cuando quieres que rápido pase?
Espere en el sitio correcto para no levantar sospechas a la hora acordada. Después de quince minutos llegó vestida con el uniforme del trabajo que siempre la hacia ver tan bien, el mismo que portaba cuando hace un año atrás nos conocimos.
— Hola — un saludo escueto acompañado de un beso a la mejilla — vamos a donde tu quieras —.
Entonces encendí el auto en dirección al mismo hotel que antaño fue testigo de cada uno de nuestros actos.
Nos sentamos en la cama a media luz en la misma cama donde hicimos el amor por primera vez, destape un par de latas y brindamos por nosotros.
Charlamos sobre los viejos tiempos, de la vez que hicimos el amor en su casa mientras sus padres dormían, incluso hice un par de bromas que cuando las contaba solo a ella la hacían reír.
— Perdón por haberte lastimado — ella dijo — las cosas no tuvieron que haber terminado así pero, conocí a alguien más que me prometía algo mejor de lo que tu nunca podrás ofrecerme y cuando quise arrepentirme fue ya muy tarde —.
— Ya no tiene caso nada, ¿Quién puede cambiar el pasado? No me arrepiento de nada, se que mereces lo mejor, se que serás feliz con alguien mejor pero, ¿Por que no pudiste intentar ser feliz conmigo? —.
No respondió y en cambio comenzó a llorar, nunca la había visto llorar antes y supe entonces que era sincera. Los cocodrilos lloran por necesidad, los hombres llegan a llorar de felicidad o para desahogar una pena: así lloraba ella.
— El quiere casarse conmigo, me pidió que me fuera con el a la capital y después irnos a vivir a su país y acepte — me miro a los ojos y entonces exclamó ella — ¡ Perdóname ! —.
Nos fundimos en un abrazo, de esos que derrumban orgullos y perdonan traiciones, que desnudan las almas y quitan la ropa, es decir : un abrazo de los que derrumban hipocresías.
Hicimos el amor: de la manera en lo que lo hacen los condenados, de la forma que lo hacen los que saben que lo harán la última vez, entregando todo, manchando las sábanas, como si no hubiera mañana, sin esperar cambiar algo.
¿Tres? ¿Cuatro? No se cuantas horas han pasado, el reloj se convirtió de pronto en mi enemigo. Si por mi fuera pasaría la eternidad en la cama con ella.
Al final tocaron la puerta y nos vestimos. Aún tengo que conducir dos horas hasta la tierra de las mujeres bellas que es donde ella vive. Yo con las manos en el volante y ella con las suyas entorno a mi cuello.
Frente a su casa detengo la marcha, apago las luces del auto y nos besamos, no dice nada y yo tampoco pero este último beso tiene el sabor de un hasta siempre.
Conduzco por la carretera de vuelta a la ciudad gris, la ciudad donde hábito, la misma donde la conocí. Después del sexo a ella no le gustaba que fumara pero después de esto añoro el cigarro más que nunca y me detengo en la primer tienda de conveniencia que encuentro.
No creo que este sea el final de nuestra historia, aunque no creo en la otra vida se que la volveré a ver o ella sabrá de mi. Tengo esta certeza como tengo este cigarro y como que escribo esta historia.
La historia no hace más que transcurrir y siempre habrá alguien que la escriba.
De bar en bar - cronistaebrio.
Descansa
Pienso en su alegría
al salir del hospital,
En cada pliegue de su cara
convertida en sonrisa
En cada consejo que dio
hasta dejar de respirar
Incluso en las clases de cocina
y el aceite que quemo
mis manos.
Cuando ya no esté
se van a agusanar
decía.
Ahora ya no esta
Apenas existen fotografías
el jardín que cultivo
se ha marchitado.
Es el destino de los muertos
ser olvidados
la casa queda en pie.
Allá en el llano
está una tumba
desnuda de flores.
Libros como árboles
Ahí están,
Hemingway, Lorca
Kafka, Orwell, Sartre,
y el viejo indecente,
siendo devorados
por un ejército de termitas,
desaparecen líneas enteras,
junto con el resto
de los grandes.
Alguien
encaja frases en mi alma,
como un leñador
paseando en el bosque
con un hacha,
Estoy
en el mejor momento
de mi vida dice,
Yo también tuve
su edad alguna vez,
Lo único que envidio
este momento,
es que aún posee
un poco de esperanza.
Libros como árboles deshojados,
páginas repletas de sabiduría,
Hombres leyendo
textos equivocados,
Intentando descifrar
en párrafos
crípticas respuestas.
Caen también
hojas del calendario,
Décadas completas pasaron,
desde que los padres
pusieron nombre al niño,
que por las noches
se sigue preguntando,
quién diablos soy.
X
A veces miro en el fondo de ese espejo Toda mi decadencia Tengo miedo y tantas ganas de huir En tus ojos caben cientos de universos Yo te escribió mas de mil versos Pero aun así no hay sitió para mi, Y lo esquivo de tu mirada amordaza mis palabras Intentarlo no siempre basta No todas las batallas pueden ser ganadas También aprendí cuando no insistir.
Tengo tanta soledad para compartirte pero tu no estas.