Cuando chica
Cuando era chica juraba que sería famosa, millonaria, reconocida en el mundo (o al menos en mi país). Cuando chica soñaba con grandezas, sería una estrella de Hollywood, una autora reconocida, embajadora de la ONU, salvaría al mundo, sería guapísima y súper inteligente, todo eso.
Ahora que ya rasco los 30 me conformo con despertar al lado de la persona que amo, planear vacaciones juntos, ganarme la vida haciendo algo que disfruto, llevar una vida tranquila, con lo necesario, tener unos cuantos buenos amigos, mantener a mi familia cerca. Eventualmente tener hijos, qué sé yo, tampoco es que muera por tenerles pero si está en el destino serán bienvenidos. Críarles en amor, respeto y tolerancia hacia las distintas culturas, religiones, formas de ver la vida.
Tal vez maduré, tal vez me volví aburrida, tal vez entendí que la grandeza reside en la felicidad del corazón.











