El Cluedo de Gamma Tau.
Artículo escrito por Clarissa Owen.
El pasado Viernes 11 de Mayo, los alumnos de la universidad de Harvard tuvieron que lidiar de nuevo con una de las visitas de Gamma tau, sin embargo, esta parecía tener un trasfondo diferente a la última visita que las sombras realizaron al campus universitario.
El último juego de Gamma, un reto o penitencia, tenía como fin humillar a los jugadores, siendo estos Helena, Milena y Jane. Pero esta vez, todo empezó con un “secuestro”.
Según los propios jugadores, quienes amablemente se han ofrecido a compartir sus vivencias para este artículo, esto fue lo que pasó.
Sobre las 11 de la mañana del viernes pasado, Hunter, Josephine, Cecile, Noora, Jasmin y el profesor Damen fueron drogados con cloroformo y transportados hasta el interior del Hall de la universidad, donde despertaron los seis con un cadáver frente a ellos, un sobre, un Walkie talkie y un teléfono móvil e prepago. Dentro del sobre se encontraba una carta de presentación, unas pistas y unos dados. Al parecer, deberían jugar al Clueco para averiguar cual de ellos, antes, durante o después de ser drogados, había asesinado al cadáver que frente a ellos reposaba. Las sombras de Gamma Tau, ahora apodadas Dublín, Atenas y Roma, estarían al otro lado del Walkie durante todo el día, pues es la duración que tenían, observándoles mientras ellos resolvían el misterio.
Al principio, todos despertaron aturdidos, quizás algo aterrados ante la idea de ser los asesinos, pero empezaron el juego en aquel espacio cerrado con la intención de acabar lo antes posible para poder satisfacer a aquellas sombras y marcharse a casa.
Como disponían de turnos, los alumnos empezaron a jugar mas, al llegar el turno del profesor, se dieron cuenta de que este seguía sumido en sus sueño. Durante horas, según recuerdan, rogaron a las sombras hasta que Atenas decidió entras al Hall, llevarse al durmiente profesor, y dejar sus cartas boca arriba.
Con nuevas pistas, los alumnos siguieron jugando durante todo el día, empezando a cansarse de no dar con pistas que les ayudaran a rellenar el formulario, por lo que gracias a la idea de Cecile Le Burn, decidieron unirse en grupo para pensar conjuntamente y dar una respuesta todos. Así, si acertaban o fallaban, sería un mérito conjunto. La respuesta que dieron fue: Hunter, en la biblioteca con una cuerda.
Al otro lado del Walkie, Dublín les dijo que aquello había sido incorrecto, que no era la respuesta correcta y que habían perdido. Les indicó también, en ese momento, que en realidad ninguno de ellos había sido el asesino. Que el cuerpo era un simple cadáver de la morgue de medicina y que todo aquello había sido una prueba, prueba que no habían sido capaces de superar.
Como penitencia les hicieron transportar el cuerpo de nuevo a la morgue, y como ya habíamos adelantado antes, esto comía sus cánones. No les estaban humillando, simplemente, tenían que transportar un cadáver, dejándoles tan extrañados que, sin darse apenas cuenta, fueron de nuevo dormidos con cloroformo y despertaron fuera de aquel Hall, apoyados contra la pared, de nuevo con una carta sobre su regazo.
En esta nueva carta se les indicaba que habían sido marcados con una estrella, siendo cinco el máximo de estas, y que representaban las veces que habían fallado una prueba o se habían negado a una petición de Gamma Tau. También ponía que, todo alumno que fallara, sería portador de esta estrella y posiblemente ya hubiera alguien más con ella por el campus.
De hablar con los protagonistas de esta historia hemos sacado varias cosas en claro.
Gamma Tau cambia de modus operandi. Mientras utiliza el reto o penitencia para humillar a los alumnos, se apropia de otros juegos para su propio entretenimiento.
Posiblemente el Profesor Damen, quien ha abandonado la universidad recientemente, tenía algo que ver con esta secta. Un posible compinche.
Durante varios turnos, realmente pensaron que alguno de ellos podría ser el asesino y no fue hasta que estuvieron más cansados que se les ocurrió la idea de que aquel podría ser un juego.
Los nombres de las sombras, Dublín, Roma y Atenas; posiblemente tengan importancia para las personas detrás de ellos.
Están seguros de que, cuando lleguen a las 5 estrellas, algo terrible puede pasar.
Las puertas y ventanas estaban cerradas, por lo que nadie que no tuviera la llave o acceso a estas podría abrirlas.
Pero lo más destacable de todo esto, es que siguen sin haber pruebas de quienes pueden ser las personas detrás de Gamma Tau. Nadie sabe si, nuestros más cercanos, son uno de ellos. Ni siguiera saben si, alguno de los que estaba allí dentro, realmente era una sombra que entraba y salía a su antojo.
¿Y vosotros que pensáis? ¿Soportaríais ser parte de uno de los juegos?












