Los primeros juegos de Gamma |Articulo atrasado por problemas de imprenta|
El pasado sábado 7 de abril de 2018, la organización de Gamma Tau hizo su segundo acto de presencia en los jardines universitarios.
Esta vez a plena luz del día, tres sombras encapuchadas bajo una túnica blanca, fueron las causantes del revuelo en la universidad y, por lo tanto, las encargadas de ejecutar los juegos que ya habían anunciado con los anteriores enigmas pintados en las paredes del centro.
Como ya hemos dicho, estas figuras vestían una capa blanca y guantes del mismo material y color, acompañadas de una máscara para ocultar su rostro que poseía un distorsionado de voz. Lo único a la vista, eran los ojos de las personas tras la máscara que, muy posiblemente, estuvieran ocultos bajo lentillas de colores para revelar la real pigmentación de los ojos a aquellos observadores.
Los jugadores de estas pruebas fueron, como ya hemos dicho antes, los nombres que se ocultaban bajo los graffiti de Gamma... Sin embargo, hubo un ligero cambio. Tiger fue reemplazado por Jane, mientras Milena y Helena serían dentro del juego de estos encapuchados.
No sabemos a que pudo producirse este cambio, pero lo único cierto que tenemos es que parece haber un patrón. Las tres chicas escogidas pertenecen a la fraternidad de Phi Beta Kappa y si bien no sabemos a ciencia cierta si esto significa algo, es una pequeña pista por la que empezar.
Volviendo a los hechos del 7 de abril, todo empezó cuando una distorsionada voz anunció por megafonía que todos los alumnos del dentro deberían acudir a los jardines centrales de la universidad, puesto que se les enseñaría algo. Siendo seleccionados así los alumnos, y no tan alumnos, como observadores de los juegos, iniciaron las pruebas siguientes:
Siguiendo el modus operandi que ya habían avisado con anterioridad, estas encapuchadas sombras dieron a Jane, y a Milena y Helena, la elección de realizar la prueba o recibir un castigo “justo a la medida” de cada uno de los jugadores. Y Jane, escogió jugar bajo las reglas de Gamma.
La prueba la joven de cabellos oscuros fue, sin lugar a dudas, la más fácil de los tres juegos ejecutados aquel sábado. La joven Jane simplemente tenía arrojar por encima de Aaron Ryder un granizado pigmentado que dejaría el pelo del chico de aquel color durante varios días. Pero debía hacerlo frente a todos los alumnos.
Por ello, las tres sombras crearon un círculo en los jardines, y dentro de aquel círculo, Jane vertió el contenido de su vaso sobre el pelo ajeno. Fueron muchas las carcajadas que salieron de los labios de varios alumnos y, dando por válida la prueba de la joven Kappa, Gamma ofreció una recompensa a la joven jugadora.
La recompensa que Jane escogió fue la liberación de Jaxon, su hermano, del siguiente juego de Gamma. Las sombras, viendo que aquella petición estaba a su medida, aceptaron liberarle durante un único turno de partida.
La segunda de las jugadoras, Milena, escogió al igual que su primera compañera realizar las pruebas que dicha organización había preparado para ella.
Dándole una cesta que contenía varios alimentos, hicieron a la joven modelo introducirse dentro del círculo para convencer a sus compañeros de universidad de que tenían que arrojarle harina, aceite, plumas y huevos podridos por encima para crear, lo que Gamma llamó, “un pollito apestoso”.
El primero de los alumnos que decidió ayudar a la joven, para que esta no se enfrentara a una penitencia, fue Mark Rowling, quien intentó crear unas alas con varias plumas y harina. Aquel acto, no agradó para nada a Gamma, quien decidió esperar su nuevo turno de acción.
La segunda, fue Clarissa Owen, quien arrojó unos pocos huevos contra la joven modelo, sin embargo, no los suficientes como para pringarla entera, así que, la sombra encargada de aquel segundo juego se acercó al círculo para arrojar el aceite sobre Milena y tirarle todo el interior de la cesta por encima, creando un pringue por encima de la joven, con el que después la obligaron a desfilar.
Muchos fueron los alumnos que se carcajearon y burlaron de la joven alumna de Kappa, siendo los mismos quienes después empezaron a utilizar este apodo, durante unos días, sobre la joven que había tenido que sufrir aquella prueba. Siendo esta superada con éxito, para la segunda de las sombras encapuchadas, se le permitió a Milena escoger una recompensa.
Siendo la misma petición que la de Jane, la Gamma le otorgó la oportunidad de librar a alguien de la próxima jugada, siendo escogido Mark Rowling como intocable durante un juego.
Y finalmente, llegamos a la tercera de las jóvenes, quien también decidió jugar, y sufrió posiblemente la peor de las pruebas que se realizaron aquel día.
La organización de encapuchados, siendo la tercera de las sombras la encargada de realizar aquello, metieron a Helena en una tienda de campaña totalmente de plástico trasparente, vendándole los ojos para colocar junto a ella varias figuras de payasos, siendo estos el terror de la joven Helena.
Sin ser esto suficiente, la organización de Gamma hizo vestir a uno de los alumnos de payaso, siendo escogido Mark Rowling de nuevo para realizar la acción. Una vez disfrazado, y quitada la venda de los ojos de Helena, se contempló el panorama. Una joven bastante asustada por los payasos, creaba las risas en aquel círculo de universitarios, que no tardaron en amplificarse cuando los encapuchados pidieron a Mark que diera un paso hacia delante para acercarse a Helena.
Pero al parecer, Mark quería crear sus propias reglas, cosa que no gustó en absoluto a la organización de Gamma. Es más, la tercera de las sombras llegó a cabrearse y a punto estuvo de dar la prueba por inválida. Sin embargo, recordó que debía calmarse, apartó al joven de la “caja” de plástico de Helena y le ordenó quitarse el disfraz, dando después la orden a la joven de poder salir de la caja, mientras varios de los alumnos del círculo serían riéndose.
La prueba, pese a la errónea intervención de Mark, se dio por buena y se le ofrecido a Helena una recompensa. Helena, sin embargo, escogió mal. Hizo una pregunta que las sombras no podían responder, preguntándoles quien era el líder de aquella organización. Sin respuesta, y aunque la tuvieran siendo una información que seguramente no podrían revelar, las sombras dieron aquella recompensa por imposible y se marcharon de escena, llevándose a Mark muy presente en la cabeza quien, gracias a Milena, está a salvo durante una jugada más.
Aún no sabemos nada sobre estas sombras, ningún detalle que nos acerque a su verdadera identidad pero, alumnos de Harvard, si tenéis sospechas o queréis investigar sobre estos sucesos, hacedlo. Necesitamos cuanto antes dar con estos enmascarados y poder detenerlos.
Mucha suerte y mucho cuidado a todos.