No sabía qué era lo que lo tenía peor, estar lejos de sus hijos, tener que lidiar con todo lo que está pasando con su familia o el hecho de que para huir de todos esos pensamientos, asumió que estaría bien ir a esquiar, lo que resultó en que ahora el dolor en su cadera y piernas lo estuviera torturando. Estaba seguro de que no podría pararse de ahí fácilmente, al menos no solo y lo que le quedaba de orgullo probablemente preferiría esperar a que no hubiera nadie cerca y tratar de hacerlo por su cuenta, de todas maneras, ya se estaba haciendo tarde. "¿Crees que a estas horas todavía vendan algo para comer? No importa si es algo sencillo, no quiero ir al restaurante, seguro hay más gente ahí."